viernes, 24 de julio de 2015

Los Cuatro Evangelios en Uno

Los cuatro evangelios en uno
Vida y Enseñanzas de Jesucristo

Prefacio
Este documento compila y combina todos los hechos, palabras y eventos narrados sobre la vida y el ministerio de Jesucristo en los cuatro Evangelios canónicos del Nuevo Testamento. La base de este texto es la narración que se encuentra en los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, de los cuales, se realizó una condensación en un solo texto con el propósito de facilitar varios aspectos:

1. Un copiado libre: En un inicio se emprendió este proyecto con el simple fin de tener a la mano un recurso libre que permitiera citar fácilmente versículos y pasajes al momento de compartir el Evangelio en Internet o al hablar de éste a personas que aún no han tenido experiencia o conocimientos profundos en el estudio de las Escrituras.
Un simple CTRL+C de cada fila de versículos facilita la tarea y el hecho de que este texto no está basado en
traducciones de la Biblia con derecho de autor me permite compartirlo como un recurso gratuito y totalmente libre que se anima a compartir de la misma manera.

2. Un búsqueda rápida: Con el fin de encontrar rápidamente los pasajes y las respectivas referencias bíblicas sin tener que perder demasiado tiempo buscando en la web, el texto se organizó en secciones temáticas que permiten ubicar más fácil y rápidamente  los temas, parábolas, declaraciones, o eventos, hechos y enseñanzas que se registran sobre la vida y obra de nuestro Señor y Salvador. Asimismo, se puede utilizar la combinación de teclas “CTRL + b” para buscar palabras cuando se trabaja en documentos de Word (doc.) o de Abobe Reader (pdf.), o “CTRL+ f” si se está leyendo en un navegador web.

3. Un lenguaje comprensible: Aunque se buscó hacer una copia casi literal que guardara el sentido de cada versículo en su totalidad, se optó por el uso de un español contemporáneo con el fin de facilitar la lectura y ocupar un lenguaje comprensible para el hablante promedio latinoamericano. Esto no quiere decir que se trate de una traducción “al lenguaje actual”. Simplemente significa que, en esencia, se reemplazaron los pronombres ‘os’ y ‘vosotros’ por ‘los’ y ‘ustedes’, se normalizaron los verbos castellanizados, se tradujo asimilando la sintaxis necesaria, y se tradujeron los términos arcaicos o palabras en desuso a palabras de uso contemporáneo conocidas por los hablantes de esta época. Asimismo, se intentó evitar ambigüedades, tratando de prevenir imprecisiones en la comprensión del texto y procurando no dar lugar a malinterpretaciones descontextualizadas.

4. La comprensión integral de los Evangelios: Cada uno de los cuatro autores canónicos que registran el Evangelio en el Nuevo Testamento tiene algunos aspectos de consideración especial: Originalmente, en los cuatro evangelios se identifica un estilo distinto de redacción en relación a la profesión y experiencia de vida de cada escritor:  

a)     Mateo había sido un recaudador de impuestos o publicano. Los estudiosos asumen que, como todos los hombres dedicados a este oficio, él había recibido mayor instrucción educativa y era más letrado, al saber, seguramente, varias lenguas, además de aritmética. Se ha postulado que pudo haber mantenido un diario o haber escrito las palabras de Jesús mientras lo acompañaba y seguía directamente. 
b)    Marcos era un pescador y el más joven de los cuatro escritores. Su madre, devota cristiana, prestaba su casa para las reuniones de la iglesia primitiva mencionada en Hechos 12:12. Se asume que Marcos era un jovencito cuando Jesús ministraba en Jerusalén y pudo haberlo visto en persona y escucharlo alguna vez. Después de la resurrección, Marcos viajaría a Chipre acompañando al Apóstol Pablo y a Bernabé (Hechos 12:25), además de ir con Pedro a Roma donde ambos fueron apresados. Fue considerado un hijo espiritual de Pedro (1 Pedro 5:13), y se le considera intérprete de éste.
c)     Lucas era un doctor o médico que se volvió cristiano después de la resurrección y forjó una relación amistosa con el Apóstol Pablo, quien le habló de Jesús. Lucas tuvo oportunidad de convivir y hablar directamente con los apóstoles y discípulos de la Iglesia primitiva y basó su Evangelio en los relatos y reportes de la gente que presenció todas las maravillas ocurridas antes, durante y después del ministerio de Jesús. 
d)    Juan, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago, era un joven discípulo que había sido pescador. Referido como “el discípulo amado de Jesús”, presenció la transfiguración y se convertiría en uno de los Apóstoles de la iglesia primitiva. Su testimonio hace un seguimiento de Juan el Bautista y es de gran valor, no solo porque era uno de los discípulos más cercanos a Jesús, sino también porque era uno de los más entregados y fieles, al ser el único de los doce que estuvo presente en el Calvario. Después de la resurrección, predicó junto a Pedro en el templo (Hechos 3), con quien fue apresado y azotado. Desterrado en la Isla de Patmos, se le atribuye el mensaje de las 3 epístolas de Juan y la recepción de la revelación del Apocalipsis.

De los cuatro, Mateo y Juan fueron los dos testigos oculares y directos del ministerio de Jesús, ambos siendo parte de los 12 discípulos originales que habían sido elegidos por Jesús mismo. Por ello pudieron tener una memoria más fresca y conocer la historia de forma mucho más personal.
Marcos y Lucas, por otra parte, fueron conversos prontos y relacionados directamente con los discípulos y apóstoles, pero fueron informados del ministerio y las palabras de Cristo principalmente por estos otros seguidores,  encargándose así de documentar lo ocurrido basándose en testimonios y reportes de los demás discípulos.
Todos fueron inspirados por el Espíritu Santo al escribir los Evangelios para que las generaciones posteriores llegáramos a conocer el testimonio que ellos atestiguaron, pero también se puede decir que en un inicio se dirigieron especialmente a dos tipos de lectores distintos:          
x  Mateo se dirigía específicamente a los judíos y por ello a menudo enfatizaba el papel de Mesías de Jesús y la manera en que se cumplieron las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento.
x  Marcos reflejaba un poco más las observaciones y recuerdos de Pedro sobre Jesús y su interés por la evangelización de los gentiles.           
x  Lucas, fue contemporáneo de las 500 personas que vieron al Salvador después de su resurrección, muchas de las cuales todavía vivían cuando Pablo escribía a los Corintios (1 Corintios 15: 6). Los estudiosos bíblicos concuerdan en que pudo tener oportunidad de hablar con muchos de ellos y por esto reporta algunos milagros y especiales que otros Evangelios no mencionan.
x  Juan, por último, escribía a otros hermanos de la iglesia cristiana primitiva, y por ello exalta con mayor énfasis la naturaleza divina de Jesús como el Hijo de Dios, escribiendo en general para que todos los que habrían de creer en Jesús como el Salvador.

A pesar de todas esas particularidades, no se le puede dar mayor o menor importancia a uno u otro de los escritores, pues creemos que los cuatro escritores registraron una misma cosa y un mismo hecho, todos ellos inspirados por el Espíritu de Dios para realizar tan sublime tarea. En realidad hablamos en términos humanos cuando decimos: “los cuatro evangelios”, porque en realidad, sólo hay un Evangelio: el Evangelio de Jesucristo. No existe un evangelio “según” un escritor, y otro evangelio “según” otro, pero por cuestiones de practicidad lo decimos así. “Los cuatro evangelios” en realidad recopilan, registran, documentan un mismo y único Evangelio, un mensaje celestial, una misma serie de eventos revelados.

Por todo esto se emprendió una compilación en la que, a una, se reuniera la riqueza testimonial de los cuatro autores y con ello se pudiera ver un texto unificado con los versículos correspondientes en conjunto. La intención fue que, recopilando los relatos canónicos en su totalidad, no se omitieran ninguno de los versículos, observaciones o comentarios que cada evangelista se ha encargó de transcribir y con ello se permitiera una comprensión más íntegra de los Evangelios.

Con todo esto en cuenta, y queriendo ver las palabras de Mateo junto a las palabras de Marcos, las Lucas junto a las de Juan y así sucesivamente, se dio lugar a la conformación de este texto. Los cuatro relatos fueran compaginados para obtener un solo fragmento y tener una visión completa de los detalles bíblicos con los que se cuentan.

La forma de llevar esto a acabo no fue otra sino por medio de la comparación, lectura y relectura de los cuatro Evangelios, la identificación los pasajes comunes, los momentos y los pasajes temáticos, para armonizar la redacción e insertar los comentarios de un evangelista junto a los comentarios del otro.

Lograr esta tarea no fue cosa fácil, pero el resultado fue absolutamente enriquecedor y de bendición espiritual. Personalmente, debo decir que en mi caso, el leer las palabras de los cuatro libros, las unas junto a las otras, hizo que el significado y el mensaje cobrara un sentido más profundo para mí, y me permitió entender mejor las enseñanzas de Jesús y algunos de los pasajes que, honestamente, no había entendido previamente.

Para facilitar la lectura del texto, se decidió que las citas de personas se encontraran entre comillas y en cursivas, mientras que las palabras más importantes de la historia, las palabras de nuestro Salvador, por las cuales será juzgado el mundo y por las cuales debemos vivir, se encuentran en cursivas, en negritas y en color azul.

Como texto base se usó principalmente la Biblia de las Sagradas Escrituras 1569 o Biblia del Oso (la primera traducción de la Biblia al español). Sin embargo, también se consultaron ocasionalmente otras traducciones como la Biblia Reina Valera 1909 y la Biblia del Jubileo 2000; se cotejó también con la Biblia inglesa King James Version y se llegó a consultar ocasionalmente la Biblia Reina Valera 1960. En algunos versículos particulares se llegó a revisar la concordancia en griego disponible de forma gratuita desde el sitio web http://bibliaparalela.com, que fue de gran utilidad en este proyecto.

Comparto este texto con la esperanza de que a otros hermanos y hermanas les pueda ser de gran utilidad y con el deseo de que a quienes se han vuelto cristianos desde hace poco, puedan llegar a entender más rápidamente el contenido de los Evangelios. Aclaro que no quiero tener que ver con discusiones legalistas, doctrinales, ni ninguna otra índole y aclaro que el documento no se entrega como un sustituto alternativo a la redacción o a la traducción original de los Evangelios; simplemente se comparte como un recurso de estudio bíblico y se anima a que todos los lectores, al tener la oportunidad, revisen las referencias  y lean las distintas versiones de los traductores, para así profundizar en los pasajes de la Escritura que se están estudiando.

Se intentó que, en la mayor medida posible, se tratara de algo preciso y exacto semánticamente, siendo fieles a los registros canónicos. Sin embargo, debo advertir que por la naturaleza de la tarea no se trata de un texto con citas textuales ni copias absolutamente literales, sino de una narración en la que se intentaron redactar los acontecimientos de los Evangelios de forma cronológica, unida, y por sí misma explicativa. En gran parte del texto, sí se hallan citas textuales, pero también se usó el recurso de la paráfrasis: se rescribió y se reacomodaron palabras para una adecuada redacción en la que se usaran las reglas de la gramática contemporánea y se incluyeran todas las ideas mencionadas en cada registro canónico.

A pesar de esto, en gran parte se mantuvieron traducciones originales, y en aquellos casos en los que las palabras no tenían equivalentes idénticos al uso de la lengua hispana contemporánea, se prefirió incluir notas al pie de página con una explicación semántica o contextual sobre el significado que permite entender la profundidad de las palabras o comparaciones usadas por Jesús. Asimismo se hizo esto para aquellas observaciones sobre los versículos en los que se debe prestar atención a algunas particularidades de las traducciones tradicionales. 

Se anima a que este documento sea fotocopiado de forma física, o intercambiado por medios electrónicos, y que sea distribuido libremente, gratuitamente y sin alteraciones. Que Dios nos guíe, nos ayude y nos de entendimiento mientras nos esforzamos por permanecer en Cristo, por VIVIR EL EVANGELIO y predicar la fe verdadera tanto de forma teológica como PRÁCTICA, con obediencia, con humildad, con fidelidad, con justicia, con santidad y con amor. Esforcémonos por edificar nuestra casa sobre la Roca de Jesús y estar listos para el día en que tengamos que estar frente a nuestro Señor, Maestro, Redentor y Salvador.

Atte.  El editor


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1 comentario:

  1. Interesante también este documento que acabo de encontrar; un intento de hacer algo similar:
    http://docplayer.es/13289926-La-union-cronologica-de-los-cuatro-evangelios.html

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