viernes, 9 de junio de 2017

12 razones para NO escuchar música secular


La música secular está en todo el mundo. Aunque no quisiéramos oírla, la gente aquí y en China la pone en el coche, en la televisión, en las noticias, en la calle, en películas, en el transporte público, en el centro comercial, y virtualmente en cualquier lugar secular en el que vayamos. Todo esto demanda una convicción del cristiano de no irse tras los ídolos musicales de mundo y las cosas que éstos promueven, pues el pecado también está en todo el mundo.

El problema no es oír el ruido del mundo, sino escucharlo. La diferencia oír y escuchar es que cuando alguien escucha, lo hace voluntariamente y pone su atención, su gusto e interés en aquello que escucha, mientras que lo que se oye a lo lejos puede ser ignorado.


Nadie niega que haya muchos músicos seculares que tengan mucho talento o interpreten música con melodías creativas o innovadoras y canciones que pueden llegar a ser muy agradables o pegajosas. Sin embargo, somos seres espirituales y la Biblia nos dice que no debemos guiarnos por las apariencias ni andar en la carne, sino caminar en el Espíritu y vivir por la fe. 
A muchos cristianos nos preocupa la cuestión de la música secular, porque, habiendo venido del mundo, hemos abandonado a nuestros antiguos ídolos musicales que por muchos años habíamos escuchado, y el decidir no escuchar o aceptar el gusto por la música secular que se oye en el mundo, es una decisión que nos demanda la negación personal de la que Cristo hablaba cuando Él habló: "y a todos les decía"Si alguien quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame" (Lucas 9:23).

Si queremos seguir a Cristo con seriedad y de todo el corazón (que es la única forma de seguir verdaderamente a Cristo), debe llegar un momento en el que el creyente deje de lado sus propios gustos y deseos, y busque hacer la voluntad plena de Dios, preguntándose si es correcto seguir escuchando la misma música que los ateos, agnósticos, miembros de otras religiones paganas y hasta satanistas también escuchan. Cristo dejó su reino y dio todo por nosotros ¿Acaso no debemos nosotros también renunciar a nuestros propios gustos carnales y dejar de escuchar el sonido del mundo? Pienso que sí.

Por experiencia propia y por enseñanzas bíblicas, estoy convencido de que la música secular puede llegar a ejercer tanto daño en la vida de una persona, que me parte el corazón conocer a hermanos y hermanas que no se dan cuenta de esto. Es por ello que he decidido compartir y analizar este estudio de 11 razones por las cuales un cristiano no debería escuchar música secular. 

Mientras lees, permite que la palabra de Dios hable a tu vida en la verdad de Cristo Jesús. Si escuchas hoy su voz, no endurezcas tu corazón y deja que Su Espíritu Santo te convenza de verdad sobre la voluntad agradable a Dios, para que puedas servir a Dios haciendo su voluntad, con toda entrega, con pasión, con verdad y con todo tu ser. 

RAZÓN #1: El propósito de la música secular NO es glorificar a Dios. 


Todos los músicos seculares componen e interpretan nuevas canciones por diversos motivos y con diversos objetivos en mente. Sin importar cual sea el motivo, es evidente que las personas que ni si quiera quieren hacer referencia a Dios en su música, no tienen deseos de glorificar a nuestro Creador en todas y cada una de las obras que hacen. 
Cristo dijo que si no somos fieles en lo poco, tampoco seremos fieles en lo mucho (Lucas 16:10). En otras palabras, si a Dios le somos infieles en cosas pequeñas, también seremos infieles en lo mucho. Debemos ser completamente fieles a Dios, aunque sea una canción de 2 minutos. 

No es posible que los domingos cantemos alabanzas que dicen "Todo rindo a Ti", y el resto de la semana sigamos escuchando gustosamente las mismas cosas en las que los incrédulos se alegran. Oscar Medina, en una de sus cancionesnos recuerda que ser cristiano no significa cantar solamente los domingos, sino cargar la cruz y andar en la luz de Cristo todo el tiempo. No caigamos en la hipocresía. Resulta cierto lo que dijo A. W. Tozer al afirmar que "si no estás adorando a Dios el lunes de la forma en que lo hiciste el día anterior, quizá no lo estás adorando del todo".

RAZÓN #2: El propósito central de la música debe ser para la GLORIA de Dios


En la Biblia hay más de 120 referencias específicas relacionadas con la música y muchos otros versículos pertinentes que pueden servirnos de guía para darnos cuenta del papel trascendental que la música tiene en la vida cristiana y secular. Allí leemos que el pueblo de Israel entonó una variedad de cánticos espirituales con los cuales alababan a Dios, le engrandecían por las obras que Él había hecho, y lo honraban, por ejemplo:
  • cuando Moisés junto a los Israelitas dedicaron a Dios dos cantos para agradecer la liberación del pueblo de Israel (Éxodo 15:1-21Deuteronomio 32:1-43)
  • cuando Débora y Barac engrandecieron a Dios con su cántico (Jueces 5)
  • los cantos que las mujeres de Israel entonaron después de que David venciera al filisteo (1 Sam. 18:6)
  • cuando Salomón fue ungido como rey de Israel por el sacerdote Zadok (1 Reyes 1:40)
  • cuando Ezequías celebró los holocaustos en el templo (2 Crónicas 29:27-28) y la Pascua en honor a Dios (2 Crónicas 30:22)
  • cuando Jesucristo y sus discípulos terminaron de cenar y antes de ir al Monte de los Olivos, cantaron un himno (Mateo 26:30; Marcos 14:26)
  • cuando Pablo y Silas cantaron himnos a Dios como expresión de su fe en Dios, a pesar de que estaban pasando en medio de tiempos de tribulación
  • para la memorización del Pentatuco o partes de la Biblia
El músico más destacado de la Biblia, el rey David, utilizaba la música con el propósito de adorar y ensalzar la gloria y el gran carácter de Dios, y escribió al menos 73 salmos registrados en las Escrituras. En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo instruyó a los cristianos a animarnos unos a otros con música espiritual: “Hablando entre ustedes con salmos, con himnos y cánticos espirituales…” (Efesios 5:19). 


En todos los sentidos, en la Biblia vemos que los siervos de Dios usaban la música de forma devocional: para alabar o adorar a Dios, para exhortar espiritualmente, para agradecer a Dios, para honrar la Palabra de Dios, para expresar su fe, para dar a conocer las obras de Dios y para engrandecer la gloria de Dios. Los santos manifestaban los sentimientos que surgían de su anhelo de estar cerca de Dios, y el sentimiento de paz, de fe o esperanza que les daba El Señor. Ellos tenían sus pensamientos centrados en Dios y expresaron sus vivencias con Dios de forma artística, ejemplificando así, el propósito por el cual Dios creó la inventiva musical. En este sentido, se pueden identificar distintos tipos de música devocional, por ejemplo:
  • himnos, alabanzas o música de adoración
  • música que habla sobre la vida cristiana
  • música que contiene enseñanzas teológicas bíblicas
  • música evangelística para aquellos que aún no creen
  • música instrumental cristiana (melodías originalmente creadas por creyentes para Dios)
Independientemente de la naturaleza de la música, todos estos tipos deberían dar una imagen fiel de los distintos aspectos del cristianismo, haciéndolo con sinceridad, humildad, fe, y con una sana doctrina bíblica que de gloria a de Dios. 

La grandeza de Dios,  el amor de Dios hacia nosotros, el amor del cristiano hacia Dios, la relación personal del cristiano con Dios, la comunión entre hermanos cristianos, la obra de Dios por la humanidad, el amor de Dios por los perdidos, el llamado de Dios a arrepentimiento y servicio, deberían ser todos temas tratados en la música que consume un cristiano. 
No podemos olvidarnos de nuestro cristianismo cuando se nos antoja, y dejar colgada la vestidura de Cristo cuando queremos ponernos la del mundo, "porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido" (Gálatas 13:27). "Desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz" (Romanos 13:12-13).

A la vista de esto, resulta bíblico lo que dijo Johann Sebastian Bach al afirmar que «Toda la música no debería tener ningún otro fin y objetivo que la gloria de Dios y la recreación del alma. Donde no se tiene esta en cuenta, no hay verdadera música, sino sólo un despotrique y clamor infernal». 

El mensaje de la Biblia sustenta esta enseñanza implícitamente, pues Jesús dijo:  "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente(Mt. 22:37) y la Biblia también dice: "Todo lo que hagan, sea de palabra o de hecho, háganlo todo en el nombre de Jesús" (Colosenses 3:7). "Cualquier cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31). "Todo lo que hagan, háganlo de corazón como para el Señor y no como para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien servís" (Colosenses 3:23).

¿Puede alguien cantar una canción de Michael Jackson,Madonna, Metallica, Led Zepellin o cualquier otro músico mundano, "para la gloria de Dios" o "en el nombre del Señor Jesucristo"? No nos engañemos. "No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará. Porque el que siembra para su propia carne, de la carne segará corrupción, pero el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna" (Gálatas 6:7). De la misma que no se puede fumar marihuana para estar sanos tampoco se puede consumir música mundana para engrandecer a Dios. "Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" (Marcos 12:17).

La música secular engrandece más bien al hombre y le cierra la puerta a Dios. La música secular deja a un lado el primer y máximo mandamiento "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente", como si no tuviera importancia alguna. Originalmente, fuimos creados para glorificar a Dios (Isaías 43:7) y la música también debe ser por complemento para Él. "Porque de El, por El y para El son todas las cosas. A El sea la gloria para siempre. Amén" (Romanos 11:36).  ¿Estamos dando gloria a Dios con aquello que estamos viendo, escuchando y consumiendo? 

RAZÓN #3: La música del mundo está en ENEMISTAD con Jesucristo


La Escritura explica que, inevitablemente, aquellos que no siguen a Cristo están actuando, consciente o inconscientemente, en contra del Reino de Dios. Por muy radical como pueda sonar, Jesucristo fue muy claro y tajante al afirmarlo así "El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama" (Mateo 12:30; Lucas 11:23; Lc. 10:16). Aquél que no pasa tiempo con el Señor, derrocha su tiempo. Aquél que no dedica su vida a Dios, malgasta su vida. Aquél que toca música secular, está derrochando en el mundo el don que Dios le dio (que originalmente era para glorificarle a Él).
El Nuevo Testamento también dice: "Todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo" (1 Juan 4:3). En la música secular NO se confiesa a Cristo. Por consecuencia, debería quedar entendido que los músicos seculares o incrédulos están trabajando en contra de Cristo, desparramando pecado, dispersando sentimientos impuros, y promoviendo falsedad o vanidad en la gente, en vez de cooperar con el Espíritu Santo para traer gente al conocimiento de la verdad, el camino y la vida. La música que no está con Cristo, contra Cristo está. En cambio, la música que está con Cristo, la de los salmistas (si es que realmente lo hacen de corazón) recolectará pensamientos que son agradables y como perfume a los pies de Dios.

La Biblia hace un llamado muy urgente al respecto:
"Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno. 15 No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre" (1 Juan 2:15)
"¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. 5¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El celosamente anhela el Espíritu que ha hecho morar en nosotros?" (Santiago 4:4-5)
De acuerdo a los estándares bíblicos, si la música carece de la mente de Cristo y el amor de Dios, nada es y de nada sirve, por mucho ruido que haga (1 Corintios 13:1). Porque "El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de El" (1 Juan 4:8). 

Puede que algunos escuchen música por mero entretenimiento sin propósito, pero cuánta razón tenía Leonard Ravenhill cuando dijo que "El entretenimiento es el sustituto del diablo para la alegría. Mientras más gozo tengas en el Señor, menos entretenimiento necesitarás". La música secular no expresa el amor de Dios y por tanto es una vanidad de vanidades que pertenece al mundo. Nosotros estamos en el mundo, pero no somos del mundo (Juan 17:16); nuestra música debe tener la mira en las cosas de arriba (Colosenses 3:2). 

RAZÓN #4: La música secular está hecha para agradar al hombre


Independientemente del mensaje y los músicos en cuestión, la música secular está hecha para agradar al hombre. Algunos músicos la hacen para causar o evocar sensaciones agradables o placenteras en sí mismos (por ejemplo, para relajarse, desestresarse, tranquilizarse, alegrarse o sacar sus frustaciones de forma enérgica), otros lo hacen para causar estas mismas sensaciones en otras personas, y otros más, lo hacen por motivos meramente comerciales o lucrativos (para agradar al público, para hacerse populares, ganar fama o para vender discos y ganar fortunas).

Jesús dijo que la puerta que lleva a la perdición es amplia. "Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan" (Mateo 7:13-14).

Los objetivos de componer y escuchar verdadera música cristiana son completamente distintos: agradar a Dios, acercarnos a Dios, entregarnos a Dios, llegar nuestra mente de Su Palabra y de los pensamientos de su voluntad. "Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo" (Gálatas 1:10).


De la misma forma en que la música dedicada a Cristo no puede agradar a un ateo, la música secular no puede agradar a un cristiano. La música del mundo está hecha para agradar al mundo, y la cristiana para agradar a Cristo. "Hijos míos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan de parte del mundo, y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error" (1 Juan 4:4-6)

Es necesario tomar una decisión de escoger entre la música para el mundo y la música para el mundo. "Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro" (Mateo 6.24). "Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Pues, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma? Pues ¿qué dará un hombre a cambio de su alma?" (Marcos 8:35-36).

RAZÓN #5: La música secular no puede darte verdadera paz



Otra razón por la cual los inconversos escuchan música es para expresar su estado de ánimo, sus sentimientos y sus emociones. Una gran parte de la música secular está llena de deseos y sentimientos pecaminosos, como odio hacia otras personas, rencor, enojo, ira, envidia, tristeza sin esperanza, autocompasión, frustaciones personales, egoísmo, codicia, amargura, celos, orgullo, arrogancia, odio, lascivia y muchos otros pecados y vanidades. No hay duda de que estas cosas incitan a un mal comportamiento y actitud que puede romper nuestra comunión con Dios y a malas obras que no agradan a nuestro Padre celestial. 

Algunos objetarán diciendo que no se puede generalizar y que no toda la música secular es así. Pues bien; nadie niega que los músicos seculares también expresen sentimientos agradables con melodías "placenteras" al oído o a la carne, pero el problema es que esos sentimientos son insuficientes para calmar el alma. 


La Biblia tiene el ejemplo del rey Saúl, quien había pecado y desobedecido a Dios y por consecuencia, era atormentado por un espíritu maligno. Alejado de la presencia de Dios, en vez de arrepentirse y buscar la ayuda de Dios en oración, Saúl hizo caso a sus criados y mandó conseguir un músico que tocara para tranquilizarlo un poco (1 Samuel 16:14-23). David, que tocaba el arpa, fue el elegido para tocar al rey de Israel. Sin embargo, la Biblia nunca dice que David hubiese tocado una melodía secular y puede pensarse que David tocaba melodías religiosas del pueblo judío porque de principio se menciona que él era "prudente en sus palabras... y Jehová estaba con él". Lo que llama la atención es que la música que David tocaba aliviaba momentáneamente el dolor o la carga que sentía el rey Saúl (1 Sam. 16:23), pero más tarde en el relato, el sentimiento regresaba. Llegó un punto en que el rey mismo se llenó de celos contra David y su espíritu malo volvió a regresar a él, a tal grado de que disvariaba y ya no importó que David siguiera tocando su arpa (1 Sam. 18:8-12).

Para no querer escuchar a su consciencia, muchos se vuelven a poner los audífonos, buscan más canciones, le suben más a la música, o se consiguen más músicos, pero por mucho que escuchen más música, la Biblia dice que "No hay paz para el pecador"Querer tranquilizarse con música secular, sin acudir a Dios, no es la solución cristiana. Quizá la gente del mundo saque un poco sus frustaciones a través de la música, pero al fin del día, su condición termina siendo la misma. Una canción, por causa de su melodía y tono agradable, nos hará sentir bien por unos minutos, pero después de que el sonido se termina, la persona se tiene que enfrentar con su realidad espiritual. 

La música secular nunca podrá sustituir lo que sólo el Espíritu Santo puede hacer. Si tu espíritu está afligido o estresado, y prefieres escuchar música secular, en vez de acudir a Dios en oración, ¿no estás confiando más en la sensación pasajera del mundo, que en la paz duradera y eterna que Dios te promete dar por medio de una comunión con Él? 

La tranquilidad que da la música secular es efímera: dura por un momento breve, pero rápidamente se va y ya no es más. Como dijo Blaise Pascal "En el corazón de todo hombre existe un vacío que tiene la forma de Dios. Este vacío no puede ser llenado por ninguna cosa creada. Únicamente puede ser llenado por Dios, que se da a conocer mediante Cristo Jesús".

La verdadera paz, la verdadera tranquilidad, el verdadero gozo, sólo viene de Dios. La música puede calmar o apaciguar al pecador por un momento, pero nunca le dará paz que necesita y sólo Dios puede dar. 

Si quieres alegrarte, pero prefieres Dios tenga nada que ver, ¿no estás prefiriendo gozarte en el mundo y en ti mismo, que gozarte en la vida que te da Jesús? Por algo la Biblia es muy concreta al decir que si estamos afligidos o con alguna carga, lo que tenemos que hacer es orar. "Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús" (Filipenses 4:7). 



Si estamos alegres, la Biblia nos dice que lo que debemos hacer es cantar a Dios. ¿Cantar qué? Salmos y canciones espirituales. ¿A quién? ¡A Dios! ¿Al mundo? ¡No!  ¿A los demás? ¡No! ¿A nosotros mismos? ¡No!... ¡A Dios! 

Jesús dijo: "La paz les dejo, Mi paz les doy; no se la doy a ustedes como el mundo la da. No se turbe su corazón ni tenga miedo" (Juan 14:27). "La paz les dejo, Mi paz les doy; no se la doy a ustedes como el mundo la da. No se turbe su Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS" (Mateo 11:28-29).

RAZÓN #6: La música secular está llena de pecado e ideas falsas



 La elección que tenemos que hacer no sólo es cuestión de sonido. La letra es uno de los factores esenciales que determina si la música es “aceptable” o no para que un cristiano la escuche. No hace falta darle la vuelta a la música para buscar mensajes subliminales. Así directamente (sólo analizando lo que dice) nadie puede negar que, casi siempre, en la mayor parte de sus letras, la música secular (al igual que otros tipos de entretenimiento secular) contiene una descarada inmoralidad y una visión pecaminosa que contradice o se rebela contra la verdad de la Escritura. 


La inmoralidad, la injusticia, la impiedad (ausencia de piedad) que contienen las letras seculares son muchas veces una declaración de guerra a la moral, una degradación espiritual y una desensibilización al pecado. Si las letras seculares desvalorizan la pureza y la integridad del corazón, ¿cómo puede ser posible que un cristiano escuche voluntaria y gustosamente una canción que se opone al amor y a la verdad de Dios? No es correcto. 

Aquellos que no están en Cristo practican el pecado y no han sido lavados por la sangre de Jesucristo. ¿Cuál es el problema? Que su música está, inevitablemente influida por su condición. Sus palabras, por muchas buenas intenciones que tengan, son frecuentemente incorrectas, teológicamente hablando. Peor aún; la ideología contenida en las letras de la música secular también está basada en una forma de ver las cosas desde el punto de vista de una mente pecaminosa o una persona que no tiene a Cristo en su mente. Por consecuencia, la mentalidad, los juicios, las ideas contenidas, las opiniones, los puntos de vista, la percepción o la cosmovisión de los músicos seculares influye e impregna el mensaje detrás de sus letras. 

Las letras seculares tienden a exaltar o incitar el comportamiento inmoral o a tener o avanzar ideas distorsionadas de la vida. Algunos dirán que entonces "no hay que poner atención a las palabras", lo cual no es realista puesto que aquello que repetimos y escuchamos constantemente inevitablemente se va arraigando a nuestra mente. Llega un momento en que aquello que los músicos promueven va volviéndose parte del pensamiento de sus seguidores y éstos empiezan a pensar que después de todo es verdad o "no está tan mal".  

La Biblia, sin embargo, nos llama a llenar nuestras mentes con pensamientos bíblicos todo el tiempo porque todo esto forma nuestra carácter y comportamiento. "No todos hicieron caso al evangelio, porque Isaías dice: Señor ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo" (Ro. 10:16-17). La música cristiana de forma ideal igualmente debería estar hecha por personas que hayan creído con sinceridad en Jesucristo y estén viviendo en santidad y buscando la voluntad de Dios, expresándolo en sus letras. Escuchar salmos o música llena de la palabra de Dios esto nos ayudará a acrecentar el conocimiento de nuestra fe, pero si preferimos escuchar música secular, nuestra fe en los músicos seculares es la que aumentará y la otra se disminuirá. 


Muchos músicos seculares son tan astutos que usan su música de forma astuta para llamar la atención y expresar sus pensamientos engañosos y sus ideas falsas (para dar a conocer su forma de ver las cosas, sus argumentos, sus opiniones, su forma de pensar o incluso para promover sus ideologías o filosofías de la vida). 

Los grupos modernos también promueven letras que hablan abiertamente la inmoralidad, la rebeldía, el rencor o la rebelión a los padres y autoridades, la fornicación (sexo fuera del matrimonio), parrandas, adicciones, la promiscuidad, homosexualidad, el uso de palabras profanas (malas palabras), blasfemias, lascivia y demás. Todas estas cosas pasan a ser vistas como inofensivas por las nuevas generaciones, y mucha influencia ejerce la música al difundir estas prácticas. Los pensamientos vanos, dañinos y peligrosos van moldeando poco a poco la visión de las personas si no tomamos en cuenta la forma en que Dios ve las cosas. ¿Con qué estamos llenando nuestra mente? ¿Escucharía Jesús la música que estamos escuchando?
"Las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos, envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales os advierto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. El fruto del Espíritu en la conducta cristiana Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, 23 mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu" (Gálatas 5:19-25).
Lo que cantamos con nuestra boca es lo que terminará ocupando nuestra mente, y nuestro corazón, y tarde o temprano influirá en las pláticas, acciones y cosas que practicamos. Por ejemplo, Bob Marley igualmente usó el reggae para promover el rastafarismo de la misma forma. Los miembros de los Beatles ocuparon su fama en los años 60's para difundir implícitamente la ideología hindú en la cultura occidental a través de canciones como "India, India", "Across the universe", "I Am The Walrus", "Imagine" y "Sweet Lord"Muchos otros grupos famosos de los 60s y 70s tambien usaron su reconocimiento para promover el movimiento hippie y sus ideas de oposición al "establecimiento", el librepensamiento, relativismo moral, liberalismo sexual, misticismo, filosofías orientales y humanismo secular. Asimismo, desde los 80's, muchos músicos han promovido la aceptación de la homosexualidad con su música (por ejemplo, Queen, Erasure, Village People, Frankie Goes To Hollywood, Cyndi Lauper, Diana Ross, Joan Baez, Tracy Chapman, Madonna, Britney Spears, Christina Aguilera, Sciessor Sisters, Lady Gaga, Katy Perry y muchos otros artistas seculares). 
La Biblia nos advierte reiteradamente contra todas estas cosas:
 "...que nadie os engañe con razonamientos persuasivos, porque aunque estoy ausente en el cuerpo, sin embargo estoy con vosotros en espíritu, regocijándome al ver vuestra buena disciplina y la estabilidad de vuestra fe en Cristo. Por tanto, de la manera que recibisteis a Cristo Jesús el Señor, así andad en El; 7 firmemente arraigados y edificados en El y confirmados en vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de gratitud. Jesucristo: Dios, salvador y vencedor 8 Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo" (Colosenses 2:4-8) 
"Porque vendrá tiempo cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oir, se amotonarán maestros conforme a sus concupiscencias, Y apartarán de la verdad el oído y se volverán a los mitos. Pero tú vela en todo, soporta las aflicciones, haz la obra de evangelista, cumple tu ministerio" (2 Timoteo 4:1-5).
No debemos aprobar la música profana. Ezequiel 44:23 dice que quienes sirvan a Dios: "enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio  y lo que no está limpio"Lo profano y sucio es aquello que se resiste a las cosas de Dios y está lejos de Él. Los cristianos estamos llamados a la tarea de diferenciar entre honrar a Dios y deshonrar a Dios. "Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad" (1 Juan 1:5).  

La Biblia nos dice que, por sobre toda cosa guardada, debemos guardar los pensamientos de nuestro corazón. Jesús explica que esto es "porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias. Estas cosas son las que contaminan al hombre" (Mateo 15:19). 

Lo que entra por nuestra boca no causa pecado, sino aquello que sale de nuestra boca; y lo que sale de nosotros es en gran medida influido por aquello que ponemos en nuestro corazón. Y las canciones que cantamos son parte de aquello que sale de nuestra vida. Por esto, Dios en su sabiduría nos llama:

19 El camino de los impíos es como la oscuridad; no saben en qué tropiezan. 
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. 
21 No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón. 
22 Porque son vida a los que las hallan, y medicina a toda su carne. 
23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. 
24 Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de labios. 
25 Tus ojos miren lo recto, y tus párpados enderecen tu camino delante de ti. 
26 Pesa la vereda de tus pies, y todos tus caminos sean ordenados. 
27 No te desvíes a diestra, ni a siniestra; aparta tu pie del mal (Proverbios 4:19-27)

RAZÓN #7: Las letras "positivas" de la música secular desviarán tu mente de las cosas de Dios y las centrarán en el hombre
A menudo muchos objetan que no toda la música secular habla de cosas malas. Si bien es cierto que mucha música secular habla de amor por otras personas, o de amistad, o de la alegría, la gratitud otras cosas bien vistas, todo lo aparentemente agradable que expresa la música secular termina siendo engañoso hasta cierto punto. Proverbios 16:25 dice: "Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte". 

Muchos de los supuestos mensajes "positivos" en la música secular, terminan siendo engañosos en realidad, incorrectos en el sentido teológico, contradictorios a las enseñanzas de Cristo, idólatras del hombre y discretamente pecaminosos desde el punto de vista cristiano. Esto se debe a que el concepto de amor secular está distorsionado (desviado) del concepto bíblico de verdadero amor, y lo mismo ocurre con los conceptos mundanos o torcidos acerca de la amistad, alegría, gratitud, caridad, esperanza y demás. El pensamiento "positivo" y la esperanza que siente el mundo se basa en las propias ideas, en los ideales propios, o simplemente en creencias falsas sobre sí mismo, sobre los demás, sobre Dios o sobre la vida. Por ejemplo, analizando el mensaje de algunas canciones populares del mundo, encontramos las siguientes líneas:
  • "Siempre soñé con tener una reina... y en ti todo lo encuentro(Los Dandys)
  • "Tú eres la niña que me llena el alma" (Cristian Castro)
  • "El poder de tu amor me eleva como un globo hasta el cielo" (Ricardo Montaner)
  • "Toda mi vida eres tu" (Juanes)
  • "Yo soy lo que tú necesitas" (Alex Sintek)
  • "Yo juraría hacer cualquier cosa por ser su dueño" (Enrique Iglesias)
  • "Yo te quiero a morir, sobre todas las cosas" (Cristian Castro)
  • "Tu eres lo mas bello que jamas me sucedió"  (Timbiriche)
  • "Tu eres realmente el mas cierto en horas inciertas(Roberto Carlos)
  • "Tú eres mi amor, mi alegría; tú eres mi refugio y mi verdad" (Maná)
  • "Ni siquiera los dioses que están arriba pueden separarnos" (One Direction
  • "Yo fui hecho para ti y tú fuiste hecha para mí" (Kiss)
  • "Nosotros somos el mundo... somos nosotros los que hacemos que el día brille más;.. nosotros salvamos las vidas propias... sólo tú y yo" (Michael Jackson)
  • "Todo lo que tú quieras puede ser tuyo en cualquier momento" (Jason Mraz)
  • "Todo lo que tú quieras lo puedes hacer tú mismo" (Lil Jon)
Cuando una persona le canta estas cosas a un amigo, a su pareja o a su padre o madre, a sí mismos, o a otra personas, ¿de verdad está haciendo algo bueno? ¿en serio está glorificando a Dios? ¿no glorifican más bien al hombre? ¿acaso no se está idealizando e idolatrando el ser humano, poniéndole en el lugar que sólo le corresponde a Dios? ¿no se está exaltando a las personas por encima de Dios? ¿sería correcto si escucháramos a un ministro pronunciar estas palabras ese sentido? ¿no sería acaso apostasía? Debemos analizar lo que escuchamos por nuestro Señor "nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios" (Apocalipsis 1:6)"El que es espiritual juzga todas las cosas... porque tenemos la mente de Cristo" (1 Corintios 2:16).

Jesús nos advirtió que debemos ser cuidadosos con las palabras que salgan de nuestra boca: "Yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado" (Mateo 12:36). Cantar pura música cristiana tiene que ver, no con lo que "nos prohíbe la religión", ni con una religiosidad humana, sino con una piedad que es pura y santa delante de Dios: "Si alguno se cree religioso, pero no refrena su lengua, sino que engaña a su propio corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo" (Santiago 1:26-27).

La música "positiva" del mundo es vanidad que transmite un mensaje humanista: hace al hombre el centro de la vida y el universo y le cierra la puerta a Dios. Esto no es bueno delante de Dios. La Biblia dice que "El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; no hay Dios en ninguno de sus pensamientos" (Salmos 10:4). Nosotros no estamos llamados a ser así. Nuestros pensamientos deben ser Cristo-céntricos. Jesús fue muy radical al llamarnos: "Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo" (Lucas 14:26). Un llamado radical como este requiere una respuesta radical.

No hay punto de comparación entre los sentimientos buenos que emanan de una relación de comunión con Dios, a los sentimientos carnales en los que Dios se deja de lado. Que toda la música sea para la gloria de Dios no quiere decir que toda la música sean himnos o alabanzas de adoración para la congregación, pero sí quiere decir que toda tiene que darle honra suprema a Dios y portar el mensaje bíblico conforme a la voluntad Dios y a Su palabra. Hay canciones cristianas que hablan acerca del amor fraternal, de familia, de pareja, de la hermandad, y hasta de la amistad y la diferencia es que están escritas desde el punto de vista bíblico y Dios sea exaltado en ellas. La sabiduría de Dios eclipsa con la sabiduría del hombre. "Porque la sabiduría de este mundo insensatez es para con Dios; pues escrito está: Él prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. Así que, ninguno se gloríe en los hombres" (1 Corintios 3:19-21). No esperes encontrar un mensaje directo de Dios en la música o el entretenimiento secular. No confíes en el ser humano porque hay un peligro latente para aquél que lo hace (Salmos 146:3Jeremías 17:5Miqueas 7:5). La música secular nunca te va a incitar a alabar a Dios. Te recordará cosas del pasado, expresará la frustación de tus problemas presentes, o hablará de tus deseos para el futuro, pero nunca te orillará a rendir tu vida a Dios y a su voluntad. 

¿Puede alguien someter todo pensamiento a Cristo, cuando canta desde el punto de vista de una banda mundana? No nos engañemos. La letra de la música secular hace que pongamos la mira en las cosas del hombre, y eso es un problema, independientemente de lo que hable. Cuando Pedro le dijo a Jesús que tuviera compasión de sí mismo (que pensara en sí mismo, que se enfocara solamente en sí mismo), Jesús "...volviéndose Él, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres piedra de tropiezo; porque no estás pensando en las cosas de Dios, sino en las de los hombres" (Mateo 16:23). Si Jesús hizo esto con Pedro, porque este se enfocó en el hombre meramente, ¿porqué es que tantos creyentes aceptan y escuchan gozosos las piedras de tropiezo que representa la música humanista secular? "¡Ay del mundo por sus piedras de tropiezo! Porque es inevitable que vengan piedras de tropiezo; pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!" (Mateo 18:7)

La Biblia nos dice que, como cristianos, nuestra mirada espiritual debe estar fija, inamovible, y firme en la roca de Jesucristo, el autor y consumador de la fe (Hebreos 12:2). Deuteronomio 32:21 dice de los desobedientes antiguos: "Ellos me han provocado a celo con lo que no es Dios; me han irritado con sus ídolos". No buscar a Dios en todas las cosas que hacemos, escuchamos, cantamos o aceptamos es algo muy dañino para el cristiano porque la Biblia nos dice que debemos someter todo pensamiento a la obediencia de Cristo.  


El Señor es un fuego consumidor, celoso por su pueblo. Todo pensamiento debe estar sujeto a la obediencia de Cristo  (Corintios 10:5). La música secular distrae nuestra atención de las cosas de Dios. Deuteronomio 32:31 nos dice: "En verdad, su roca no es como nuestra Roca; incluso nuestros mismos enemigos así lo juzgan". ¿Porqué entonces hay creyentes que se aferran al moralismo secular de música que no reconoce la autoridad de Cristo?

Una de las causas es que muchos desconocen el peligro del moralismo humanista. ¿Qué tiene de malo hablar de moral?  Por sí mismo, no tiene nada de malo hablar de cosas buenas, pero las cosas son más complejas de lo que parecen y hay dos peligros potenciales del moralismo secular: el primero es dejar de reconocer a Dios como el Autor de la moral y el bien. La película cristiana "El que cambia los tiempos" trata este tema a fondo pero, en resumen, cuando a un buen mensaje moral se le quita la autoridad espiritual de Cristo, el mensaje se convierte en humanismo, y el mero humanismo secular es muy peligroso porque se basa en la pretensión de que el hombre puede ser bueno y correcto sin la necesidad de acudir a Dios.  El humanismo te dice: "Tú puedes ser bueno y guiar tu propia vida por ti mismo, sin necesidad de que Dios te diga que hacer".



No obstante, la Biblia dice que Dios es el que ha escrito el bien moral en nuestro corazón (Ro 2:15), y que de Él es de donde procede todo lo bueno (St. 1:17). Cuando el hombre, en su arrogancia, quiere desprenderse de Dios y quiere hacer cosas "buenas" según su propia sabiduría, cae en el mismo pecado que cometieron nuestros antepasados al comer el fruto de la sabiduría del bien y el mal (Génesis 3:6). No es bueno dejar de lado el mandato y la advertencia de Dios. Isaías dijo: "¡Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! 21¡Ay de los sabios a sus propios ojos e inteligentes ante sí mismos!" (Isaías 5:20-21). El Señor nos exorta: "Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas" (Proverbios 3:5). 

Sin importar las intenciones, nuestras buenas obras, separadas de Dios, son vistas como "trapos de inmundicia" ante Dios (Isaías 64:6). Tratemos de limpiar una mesa con un trapo lleno de suciedad, ¿y qué pasará? ¿acaso no embarraremos más la mugre? Así es el moralismo humanista y secular. Piensa que hace bien o que actúa con justicia al tratar de usar sus trapos para limpiar la mesa, pero su trapo está tan sucio, que solamente esparce más la suciedad. El mensaje "de bien" o el mensaje "positivo" de la música secular es así: se convierte en un insípido mensaje humanista, seco y carente del Espíritu Santo. En vez de edificarnos en la fe, es probable que nos desvíe más porque si llegamos a creer que una persona puede ser buena y estar en lo correcto a pesar de que no está con Dios, terminarás enfriándote; habrá más laxitud y menos convicciones en tu corazón; sentirás que Dios no es tan necesario o que no es tan importante estar todo el tiempo con Él (pensarás que no toda la música debe ser para gloria de Él). 

Algunos dirán que aunque alguna música, no estaría mal escuchar a algunos artistas que sí se consideran creyentes, porque habla de esperanza y de salir adelante o porque los compositores o cantantes son creyentes. Sin embargo, no se nos olvide que hasta los demonios creen y tiemblan. Decir que creemos en Dios no nos hace creyentes. Hasta los servidores de Satanás pueden disfrazarse de servidores de Cristo, "y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras" (2 Corintios 11:14-15). 

Sin embargo, Jesús dijo que sólo hay un camino angosto, por ello exhortó: "Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. Si alguno no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman" (Juan 15:5). 

No podemos vivir con un oído caliente en el Señor, y un oído frío en el mundo. No podemos distraernos del Reino de Dios dormirnos o desmayarnos. El Señor nos dice: "¡Velad!" En el Espíritu Santo, no dejemos de estar despiertos a las cosas de Dios. Jesús también advirtió: "Se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos engañarán. Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo" (Mateo 24:12). Debemos "buscar primeramente el Reino de Dios" en todo.  A los tibios Dios les dice: 
"Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca... te aconsejo que de mí compres oro refinado por fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se manifieste la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que puedas ver. 19 `Yo reprendo y disciplino a todos los que amo; sé, pues, celoso y arrepiéntete. 20 `He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo. 21 `Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono. 22 `El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.'(Apocalipsis 3:15-16). 
El segundo peligro potencial del humanismo secular es la hipocresía. ¿Cómo puede el inconverso transmitir un buen mensaje, si su visión y su oído están nublados por la nube del pecado? Jesús dijo:
"15 Cuídense de los falsos profetas, que vienen a ustedes con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? 17 Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. 18 Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. 19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. 20 Así que, por sus frutos los conoceréis. 21 No todo el que me dice: ``Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: ``Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: ``Jamás os conocí; Apártense de mí, todos los que practican la iniquidad." (Mateo 7:15-23)
"Al impío Dios le dice: ¿Qué derecho tienes tú de hablar de mis estatutos, y de tomar mi pacto en tus labios? Pues tú aborreces la disciplina, y a tus espaldas echas mis palabras" (Salmos 50:16). Jesús también le dijo a unos fariseos: "¡Camada de víboras! ¿Cómo pueden hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34). 

Jesucristo dijo: "Aquél que peca es esclavo del pecado" (Juan 8:34). La Biblia también dice:  "Hijos míos, que nadie os engañe; el que practica la justicia es justo, así como El es justo. El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo. Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él. No puede pecar, porque es nacido de Dios." (1 Juan 3:8-9). "En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios" (1 Juan 3:10). Si la música secular está hecha por gente que practica el pecado, y nosotros la escuchamos, ¿no estamos entonces escuchando música de los hijos del diablo? 

Es cierto que la Biblia dice que busquemos pensar en todo lo bueno: “Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8). Pero hay dos preguntas que surgen en este contexto. En primer lugar, ¿pueden las letras de una banda secular ser totalmente verdaderas, nobles, justas, puras, amorosas, admirables, excelentes, y dignas de alabanza? Si los cristianos debemos vivir “llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”, la segunda interrogante es: ¿cumple la música secular este estándar? ¿es "digno de alabanza" el sacar a Dios de nuestros pensamientos? ¿es "digno de alabanza" que los músicos (con tal de ganar o mantener su popularidad) eviten pensar y hablar de Él ante los demás? ¿es "digno de alabanza" promover, consumir y apoyar música mundana que se desentiende de Dios, como si Él no importara?  No nos engañemos. Estamos llamados a tener la mente de Cristo en todo lo que pensamos y Él debe ser el primero y el último en nuestras vidas. 

Si Dios quiere atraernos hacia Él, y nosotros endurecemos nuestro corazón, yéndonos tras de otros personajes, ¿qué tanto le estamos amando?  Por esto Carl Gustav Jung acertó al decir: "Me parece que todos mis pensamientos circulan alrededor de Dios como los planetas lo hacen alrededor del sol, y son irresistiblemente atraídos por Él. Siento que sería el mayor de los pecados si yo opusiera resistencia alguna a esta fuerza" Con amor les exhorto, hermanos, ¡examinémonos a nosotros mismos!  

Jesús, cuando estaba ante los fariseos, les dijo: "os conozco, que no tienen el amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís; si otro viene en su propio nombre, a ése recibiréis. ¿Cómo podéis creer, cuando recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?" (Juan 5:42-44). Asimismo, añadió: El individuo que no tiene puesta su esperanza en Dios no puede resistir por sus propios medios los ataques físicos y morales del mundo. Para lograrlo necesita la evidencia de la experiencia interna y trascendente, que es la única que puede protegerle de ser absorbido irremediablemente por la masa. Una mera comprensión intelectual o hasta la ética... carecen del empuje de la convicción religiosa, ya que es meramente racional

Estamos llamados a pensar en lo que es bueno, pero aprendamos a diferenciar entre lo bueno y lo malo, según el estándar de Dios. Los ateos y agnósticos ignoran a Dios en sus pensamientos y esto no es digno de alabanza. Si somos cristianos, no nos debe seguir gustando música que deliberadamente ignora a Dios. Como Martin Luther King Jrdijo: 
"El tipo de ateísmo más peligroso no es el ateísmo teórico, sino el ateísmo práctico, que es el de la clase más peligrosa; y el mundo (incluso la iglesia) está lleno de gente que da servicio de labios a Dios y no lo sirve con su vida. Y siempre hay peligro de que vayamos a hacer que parezca externamente que creemos en Dios, cuando internamente no lo hacemos. Decimos con nuestras bocas que creemos en Él, pero vivimos nuestras vidas como si nunca hubiera existido. Ese es el peligro siempre presente que hay que confrontar en la religión. Ese es un ateísmo peligroso... Hemos adoptado en el mundo moderno una especie de una ética relativista... hemos aceptado la actitud de que el bien y el mal son meramente relativos a nosotros... La mayoría de la gente no puede defender sus convicciones, porque puede ser que la mayoría de la gente no lo está haciendo: [piensan] "todo el mundo lo está haciendo, por lo tanto ha de estar mal", y "como todo el mundo lo está haciendo, han de estar en lo correcto."
Veamos, escuchemos y hagamos caso de aquello que nos edifica en Cristo, no de lo que nos guía hacia el mundo. Cuidemos nuestra relación con el Señor, caminemos siguiendo sus pisadas y fortalezcámonos en nuestra devoción total a Él. Como en la escuela, si el Maestro está enseñando y nosotros nos distraemos constantemente, escuchando a los demás en vez de al Maestro, cuando venga el momento de la prueba, no seremos aprobados. El enemigo siempre busca formas de desviar nuestra atención lejos de Jesús. La música secular hace que pongas tu mira en las cosas del mundo; te distrae y roba tu atención por Dios y disminuye tu afecto por Él, para aumentarlo en las cosas del mundo. Pero el Señor nos dice que podemos y tenemos que fijar nuestros ojos en Él, para aprender de Él. Juan Bautista dijo que es necesario que nosotros "disminuyamos" y Él "aumente". Pablo dijo que hasta que sólo vive Él en nosotros. Es lo mejor que podemos hacer y si lo hacemos, daremos mucho fruto y llegará un momento en que Él nos librará  y se llevará toda duda, incertidumbre, titubeo, infirmeza, aflicción o temor. La Biblia nos dice: "Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios" (Colosenses 3:1-3). 

Jesús dijo: "el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera. Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. Pero a un desconocido no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños" (Juan 10:2-5).  Si tu objetivo primordial como discípulo es dedicar tu corazón y mente a seguir y conocer más a Jesucristo, entonces la Escritura te instruye a remover de tu vida toda influencia que te distraiga de esa meta. 

RAZÓN #8: La música secular promueve un estilo de vida mundano y pecaminoso



La objeción y el rechazo que muchos cristianos sentimos cristianos a tantos estilos de música modernos no siempre tiene que ver con la letra o la melodía, sino con las prácticas y hábitos inherentemente relacionados con diversos estilos o subgéneros musicales. Dichas prácticas, que pueden ir desde el comportamiento moral de los músicos, hasta la vestimenta, la exageración extrema de sonidos, las insinuaciones sexuales de doble sentido, la violencia, los bailes sensuales, y las actitudes o hábitos que promueven los músicos, son conocidos como subculturas musicales

Por ejemplo, en el rock pesado, hardcore o heavy metal, se tiene la práctica del headbanging (movimiento violento con la cabeza de arriba a abajo), el uso de gestos como la mano cornuda, símbolos satánicos como la cruz invertida, el uso de tatuajes o piercings por todo el cuerpo, la destrucción de objetos en el escenario y la forma de baile violento llamado moshing en el cual los participantes corren en circulos golpeando a los que están a su lado. En la música gótica, es común la constante evocación de escenas de muerte, sangre, calaveras, espíritus y sentimientos depresivos. En la música punk, los cortes de cabello largos o en picos, la técnica del screamo (que es una forma agresiva de gritar o cantar, raspando la voz, para asemejar al sonido de un demonio), la promoción del anarquismo civil, la condena de la sociedad y la violencia en general. En la música pop, el uso de prendas reveladoras y bailes eróticos que incitan la lascivia. En el rock, la tendencia de diversos cantantes a presentarse de forma alcoholizada o drogada y llevar un estilo de vida relacionado con la promiscuidad. En el reggae, el uso de la marihuana y el cigarro, además del rastafarismo. En el raggeaton, el uso de lenguaje en doble sentido y sonidos evocativos a la sensualidad o sugestivos de connotaciones sexuales. En el hip hop, los bailes sensualisados como dab, head spin y breakdanceEn el rap, la tendencia general a cantar con una actitud altiva, desafiante, retadora o intimidatoria. En el ska, la práctica de skanking, que es un baile frenético en el que los participantes se avientan entre sí indistintivamente, como símbolo de la idealización de la anarquía y oposición a la sociedad y a las autoridades. En la cumbia, el baile con exagerado movimiento de caderas y la poca ropa sugestiva de lascivia o insinuaciones sexuales. En la música electrónica, los bailes del trance psicodélico, la música acid house, y el estilo de vida fiestero o parrandero asociado al género. Y así sucesivamente. . . 

Un claro ejemplo de cómo los músicos influyen en el comportamiento social fueron gran parte de los músicos más del rock clásico y el movimiento hippie de los 70's, que promovieron a través de su música el liberalismo sexual y la promiscuidad, el arte psicodélico, además de la experimentación con drogas y el uso y abuso del cigarro y el alcohol. Ya sea por presión social o por moda, muchos jóvenes tienden a imitar estas prácticas; a veces para llamar la atención, para ser aceptados en dado grupo social, o supuestamente declarar su inconformidad a la sociedad. Sin embargo, muchos no se dan cuenta que al hacer esto, perpetuan y sostienen el mismo sistema maligno que ha mantenido a la humanidad en cadenas. "¿Me ofenden a mí?--declara el SEÑOR-- ¿No es a sí mismos que se ofenden para su propia vergüenza?" (Jeremías 7:19). Cualquier clase música secular que te lleve a pensar, copiar o involucrarte en cosas que no glorifican a Dios, debería ser evitado. Eso descarta una gran parte de las bandas y cantantes seculares que, a través de sus conciertos o videos musicales, promueven lo que ya se ha dicho. 

El cristiano debe ser cuidadoso de no confundir el inofensivo uso de los instrumentos o melodías, con las subculturas engañosas que la industria musical moderna y los cantantes populares han creado alrededor de un estilo musical en particular. "Sabemos que somos de Dios, y que todo el mundo yace bajo el poder del maligno" (1 Juan 5:19). De igual forma, debemos ser cuidadosos de no ver ni aceptar música con videos musicales seculares que estén llenos de este tipo de cosas, porque "La lámpara de tu cuerpo es tu ojo; cuando tu ojo está sano, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando está malo, también tu cuerpo está lleno de oscuridad. Mira, pues, que la luz que en ti hay no sea oscuridad" (Lucas 11:34-35). 
Jesús mismo también nos exortó: "Si tu mano o tu pie te es ocasión de pecar, córtatelo y échalo de ti; te es mejor entrar en la vida manco o cojo, que teniendo dos manos y dos pies, ser echado en el fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de pecar, arráncatelo y échalo de ti. Te es mejor entrar en la vida con un solo ojo, que teniendo dos ojos, ser echado en el infierno de fuego" (Mateo 18:9). ¿Porqué entonces no hacemos caso a Jesús y cortamos de raíz el problema y dejamos la radio secular, la música secular, y bloqueamos los anuncios seculares del Internet?


La Biblia dice que debemos evitar a la gente que practica estas cosas: "Pero debes saber esto: que en los últimos días vendrán tiempos difíciles. Porque los hombres serán amadores de sí mismos, avaros, jactanciosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, irreverentes, sin amor, implacables, calumniadores, desenfrenados, salvajes, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos, amadores de los placeres en vez de amadores de Dios; teniendo apariencia de piedad, pero habiendo negado su poder; a los tales evita" (1 Timoteo 3:1-5)
Este consejo, por supuesto, aplica también a otros tipos de entretenimiento además de la música, por ejemplo, muchas películas, programas de televisión, libros, novelas y material disponible en Internet. Los cristianos enfrentaremos diariamente una guerra espiritual contra tales cosas, pero se nos promete que todo lo podemos a través de [Cristo] quien nos fortalece (Filipenses 4:13). Lo que debemos hacer es no imitar las costumbres vanas de los pueblos y guardarnos sin mancha del mundo (Santiago 1:27). Se honesto contigo mismo y con Dios. ¿Tus preferencias musicales entorpecen o aumentan tu amor por Él?

RAZÓN #9: La música secular que no entiendes no es de edificación ni da de buen testimonio de tu fe



Por el simple hecho de que la música secular no tiene el mensaje de Cristo, carece de la luz que Cristo nos mandó a brillar. No contiene la sal que Cristo nos llamó a tener. Cristo nos llamó a ser la luz y la sal en este mundo, pero la música secular no lo tiene. Si la música no nos guía a la luz, nos guía a la vanidad o a nuestras narices, pero no a Dios. "Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad situada sobre un monte no se puede ocultar; ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en la casa. Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mateo 5:13-16).

Algunos creyentes podrían argumentar que las letras seculares no les afectan porque las letras que contienen están en otro idioma (por ejemplo, inglés), y que por lo tanto, no serán influidos por sus pensamientos en ellas. Otros podrían decir que no le ponen atención a las letras, o que ni si quiera entienden lo que dicen.  Este tipo de razonamiento no toma en cuenta que, en primer lugar, el hecho de que el escuchar a músicos seculares es una forma de consumir, beneficiar económicamente y aprobar culturalmente lo que esos músicos representan. No importa si tú no entiendes la letra. De todas formas los estás apoyando y si otra persona (un familiar tuyo, un amigo o un nuevo creyente que sabe que tú eres creyente) te escucha y te ve consumiendo esa música, y por causa de ello, él la consume y se desvía, entonces en vez de guiarlos a Cristo, los habrás guiado al mundo, y ellos se habrán alejado de Dios, en vez de acercarse a Él. Tengamos cuidado de no promover a músicos seculares, pues Jesús advirtió que la muerte es un mejor resultado que hacer tropezar a un pequeñito de Dios (Mateo 18:6).

Debemos aprender a distanciarnos del material que nos corrompe moralmente a nosotros, pero también debemos alejar aquello que pueda corromper o desviar a nuestros seres queridos, si es que realmente los amamos. Aunque todo el mundo se vaya tras los ídolos, debemos estar dispuestos a decir: "Pero yo y mi casa serviremos a Dios".  

¿Qué es lo que estamos alimentando en nuestra mente y en nuestro hogar? ¿La palabra de Dios, o la palabra del hombre?  Si hiciéramos una analogía, veríamos que hay una lucha entre la carne y el espíritu. La carne se alimenta de oscuridad, pecado y corrupción. El espíritu de la vida, esperanza y amor que proviene de Dios. ¿Estamos alimentando la carne, o estamos alimentando el espíritu?  La batalla entre el espíritu y la carne es ganada por aquél a quien alimentamos más. Si la carne fuera un perro que quisiéramos matar, infaliblemente moriría si lo dejamos de alimentar. Así con la música secular. La música secular alimenta sólo nuestra carne, pero nos deja vacíos en el espíritu. En cambio la música cristiana que contiene palabra de Dios edifica al oyente y trae nuestros pensamientos hacia Él. 

¿Porqué entonces tantos jóvenes ni si quiera pueden acordarse de un versículo básico de la Biblia de memoria, pero se acuerdan palabra por palabra de las canciones más escuchadas en el mundo? Examinémonos a nosotros mismos y cuidemos nuestro testimonio, que Dios nos ve, y muchos también voltean a vernos para ver si realmente hay una diferencia entre nosotros y el mundo. No dejemos que el nombre de Dios sea blasfemado por nuestra tibieza. Seamos la luz que Cristo nos ha llamado a ser. 

El escuchar los músicos seculares denota nuestra falta de devoción, entrega o falta de amor por Dios. ¿Donde está el temor de Dios? ¿Cuál es el temor de Dios?  El temor de Dios es caminar con Dios y apartarse del mal. En la música secular no hay temor de Dios. Nunca nadie se ha convertido a Cristo a través de una canción secular.

Hoy en día, muchos jóvenes han adoptado música secular, e incluso algunos líderes cristianos en la iglesia la han introducido a las congregaciones. Muchas reuniones "cristianas" se han vuelto una copia de conciertos seculares en todos los sentidos e incluso hay algunos creyentes que dicen acudir a conciertos seculares o tener el deseo de hacerlo. Amós 3:3 nos dice: "Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?

Lo correcto sería exhortar a los creyentes, ministros, padres y familiares que han tenido laxitud en este aspecto. Dense cuenta de quién está influyendo a sus hijos. Si alguien llegara a su casa intentándoles vender películas pornográficas, drogas o libros inmorales a sus hijos, ¿permitirían que esa persona entrara y les mostrara ese material? Si no lo hacen con esas personas, ¿entonces porqué permiten despreocupadamente que la música secular entre a la vida de sus hijos?  Tómense el tiempo de instruir a sus seres queridos, analizar y explicar el porqué no conviene escuchar música secular. 

Dios ama a todos los músicos seculares y Él envió a su Hijo Jesucristo a dar su vida por todos. Sin embargo, la rebelión de esos músicos ha sido usada por el enemigo para cantar canciones que han devastado el alma de millones de personas. Amemos a las personas, no a sus obras; porque Dios amó al mundo entero, pero también vio que sus obras eran malas. Dios ama a todos los seres humanos, pero Dios no acepta el pecado. Dios nos llama a amar al prójimo, pero sin comprometer la verdad. Amémoslos lo suficiente como para no aceptar en ellos el estilo de vida pecaminoso del cual Cristo nos vino a salvar.

Jesucristo nunca apoyó o sustentó el comportamiento inmoral o injusto. Él amó a las personas, pero les dijo "no peques más". Él amó a los pecadores, influyó en ellos y los llamó al arrpentimiento. Pero en el mundo, son los pecadores los que quieren influir en nosotros y llamarnos a seguir pecado. No nos engañemos. En la relevancia cultural que tenemos, no podemos perder nuestra convicción de justicia. 

Algunos se excusan diciendo que los cristianos que hagan música secular podrán usar la fama para llamar la atención y atraer la atención a Cristo, pero esto no es el método de Cristo. Llamarán la atención a sí mismos, pero no a Cristo. ¿Cómo puede alguien que no vive la cruz guiar a otra persona a la cruz de Cristo? Los cristianos que convivan o hablen con esos músicos en lugares de influencia podrán testificarles de Dios y así ellos se podrán arrepentir, pero si una estrella de pop o cualquier músico realmente se ha convertido a Cristo y realmente quiere ser un discípulo, tal persona experimentará un verdadero cambio en su vida y dejará la música secular atrás. "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es ; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17). 

Jesús dejó su trono y riqueza en el cielo para venir a este mundo y vivir como nosotros para dar su vida entera en la cruz. ¿Porqué nosotros no queremos dejarlo literalmente todo atrás y entregarle absolutamente todo? Si decides confiarle todo y dejarlo todo al Señor, deberás dejar de escuchar música secular por gusto. Si lo haces, verás que será una de las decisiones más trascendentales en tu vida cristiana, y te ayudará a afirmará tu fe y tener una comunión más firme clara y continua con nuestro Señor Jesucristo. 

RAZÓN #10: La industria musical secular está altamente influida por el satanismo



Aunque no estoy diciendo que todos los músicos seculares sean satánicos, el hecho de que una gran cantidad de bandas y cantantes seculares famosos han expresado abiertamente sus muestras de odio, rechazo o burla al cristianismo es un hecho conocido para todo el que está familiarizado con la industria musical y cualquiera que ha explorado más que superficialmente la música contemporánea. Mucha de la música moderna, sin lugar a dudas, incluye letras que se oponen descaradamente y abiertamente a todo lo religioso, pero especialmente anti-cristianas.

Pruebas de este hecho son sustentadas en el documental de 10 horas titulado "They Sold Their Souls For Rock and Roll" (Vendieron sus almas por el Rock & Roll) que a través de una investigación exhaustiva y pruebas tangibles, informa de forma muy precisa y detallada la influencia abiertamente satánica en músicos como The Beatles, The Rolling Stones, Elvis Presley, Pink Floyd, The Eagles, David Bowie, AC/DC, Black Sabbath, Marilyn Manson, Bill Haley, Jerry Lee Lewis, Little Richard, Robert Johnson, Van Haley, Kiss, Hall & Oates, Fleetwood Mac, Carlos Santana, Jimmy Hendrix, Prince, Sting, Iron Maiden, Nirvana, Madonna, U2, Led Zepellin, Metallica, Tupac, Red Hot Chilli Peppers y muchísimos otros artistas famosos. Si no lo crees, te reto a ver el documental e investigar más al respecto. Otros videos documentales y sitios web también documentan estos hechos. El que busca encuentra. La influencia es innegable. En diversos tratados electrónicos también se hace un recuento de la influencia que la masonería y la secta luciferina de los illuminati ha promovido en círculos de influencia y poder desde hace varios siglos, a través del uso simbologías, diseño, producción y la propaganda mental con lo que buscan desensibilizar a la gente para ganar simpatizantes y establecer eventualmente un nuevo orden mundial conforme a las profecías del libro de Apocalipsis. 

Lucifer es un experto en la música porque originalmente era un ángel cuyo papel en el cielo estaba relacionado con esta actividad (Ezequiel 28:13). No es de extrañarse que mucha de la industria de la música secular moderna todavía tiene una agenda anticristiana: resistirse a la santidad de Dios y promover el gobierno del anticristo en el mundo. Su táctica ha sido infiltrarse en los medios e comunicación más influyentes, estar a cargo de la producción de muchos álbumes y artistas nuevos, desensibilizar a la gente sobre el pecado, mentirles acerca de Dios y presentarles una forma satánica de vivir en la que cada quien "hace lo que quiere". 

Sabiendo esto, tenemos que tomar una decisión. La Biblia dice "No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos, acaso, más fuertes que El? Todo es lícito, pero no todo es de provecho. Todo es lícito, pero no todo edifica" (1 Corintios 10:22-23).

RAZÓN #11: No hay ni habrá música secular en el cielo, en la presencia de Dios

En Apocalipsis 5:8-14 se describe la música agradable ante el Trono de Dios: "Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro animales y los veinticuatro ancianos cayeron sobre sus rostros delante del Cordero, teniendo cada uno arpas, y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste muerto, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos en la tierra." 

En Apocalipsis 15:2-4 también se narra otra adoración celestial con música, de aquellos que alcanzarán victoria sobre la Gran Tribulación: "Y vi así como un mar de vidrio mezclado con fuego; y vi los que habían alcanzado la victoria de la bestia, y de su imagen, y de su marca, y del número de su nombre, estar sobre el mar semejante al vidrio, teniendo las arpas de Dios. Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso. Tus caminos son justos y verdaderos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu Nombre? Porque tú sólo eres Santo; por lo cual todos los gentiles vendrán, y adorarán delante de ti, porque tus juicios son manifestados."

Hay creyentes que piensan que en ahora que están en la tierra, la música del cielo es algo opcional, pero el Señor nos llama a vivir en completa santidad desde ahora. El hecho de que en el cielo no habrá música secular es inferido a partir de Apocalipsis 21:27, que nos dice que en la ciudad celestial "jamás entrará en ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira". 

Jesús dijo: "En verdad os digo: todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo". Si nuestro corazón está atado a las cosas terrenales - como la música secular - ante Dios, así es como se ve ante el Padre. Pero si nuestro corazón está amarrado a las cosas celestiales - como la música para Dios y acerca de Dios - asimismo es como nos ve el Padre. El Padre nos está contemplando en toda la tierra y está atento a nuestras obras, y Él conoce a nuestro corazón.  "El SEÑOR mira desde los cielos; El ve a todos los hijos de los hombres. 14 Desde el lugar de su morada El observa a todos los habitantes de la tierra; 15 El, que modela el corazón de cada uno de ellos; El, que todas las obras de ellos entiende" (Salmos 33). "Porque los ojos del SEÑOR recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente suyo" (2 Crónicas 19:6).


RAZÓN #12: La música cristiana es mucho mejor que la música secular y tan versátil como la de los músicos incrédulos



El último argumento a refutar es el de las personas que dicen que no quieren dejar de escuchar música secular porque piensan que la música cristiana nunca podrá llegar a ser "tan buena" como la del mundo. Seamos directos: quienes piensan así, tal vez han sobrevalorado a sus ídolos musicales pensando que estos son más talentosos que lo que cualquier músico cristiano pueda ser. Pero Marcos Barrientos tiene razón al afirmar que la excusa de buscar calidad en la música secular ya no es válida”. 

Uno de los problemas al respecto es que muchos no conocen la gran variedad de música cristiana que ha sido creada y no creen que un músico cristiano poco conocido pueda ser más hábil que un músico secular mundialmente famoso. Sin embargo, popularidad no es sinónimo de talento. Si un músico que no tiene a Cristo en su corazón pudo llegar a tocar un instrumento de forma extraordinaria, ¿cuánto más podrá hacer un músico que tiene a Cristo de su lado? El Señor sólo nos pide fe, humildad, y buscar primero SU voluntad y sólo Su gloria, no la nuestra. La Biblia dice que es mejor un día en la casa del Señor, que mil años lejos de ella, y en este sentido tal vez también deberíamos pensar que es mejor una alabanza cristiana escrita con el corazón correcto, que mil canciones seculares escritas en la oscuridad del alma. 

Aunque los subgéneros musicales existentes son tan variados que no hay tiempo ni espacio de explicar, actualmente los estilos musicales que tratan temáticas cristianas son tan variados que prácticamente podríamos decir que hoy en día hay música cristiana en todo tipo de género musical. Hay algunos hermanos que demandan inflexiblemente que no se usen cierto tipo de instrumentos musicales en la alabanza, y que sólo se deberían cantar himnos “antiguos de la fe”. Otros dicen que su preferencia en el estilo de la música antigua es el único “bíblico” y declaran que todas las demás formas de música son malas por ser parecidas en la instrumentación, la voz o la melodía a diversos músicos seculares. 

Sin embargo, la Biblia en ninguna parte condena ningún estilo de música ni ningún instrumento en particular. El género o estilo musical es una forma artística que surge de la combinación de voces, instrumentos, y melodías estructuradas de forma continua. Este punto es muy similar al tema de la vestimenta, la forma de peinarse, o la comida. Aunque ciertamente sí hay excesos y vicios en cada parte del mundo en todo tema, el Espíritu Santo es el que nos dará entendimiento a los creyentes para no caer en tales excesos ni en culpas innecesarias o falsas.

La Biblia no declara en ninguna parte que alguna forma de instrumentación musical sea profana o esté prohibida. Muy por el contrario, lo que encontramos en el Salmo 150 es una exhortación de Dios a alabarle a Él con toda clase de instrumentos (instrumentos de cuerdas, de viento y de percusión): 
"¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! Alaben a Dios en su santuario, alábenlo en su poderoso firmamento. 2 Alábenlo por sus proezas, alábenlo por su inmensa grandeza. 3 Alábenlo con sonido de trompeta, alábenlo con el arpa y la lira. 4 Alábenlo con panderos y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas. 5 Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo con címbalos resonantes. 6 ¡Que todo lo que respira alabe al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!"
El Apóstol Pablo escribió: "Yo sé, y estoy convencido en el Señor Jesús, de que nada es inmundo en sí mismo" (Ro. 14:14). Usar un órgano o un arpa, en vez de una batería y una guitarra, no hace que la música sea más o menos santa. Los pueblos paganos y los impíos también adoraban a sus dioses y se alegraban con arpas, flautas y todo tipo de instrumentos (Job 21:12, Daniel 3:5), pero la razón por la cual ellos no agradaban a Dios, no tenía que ver con el uso o desuso de instrumentos, sino con el pecado, la condición de su corazón y el propósito de su música. 

Algunos objetan que la Biblia no menciona específicamente los tambores o el uso de ciertos instrumentos modernos (por ejemplo, la batería o la guitarra eléctrica), y concluyen que por lo tanto no sería es bíblico usar estos instrumentos en la alabanza porque éstos son de origen pagano. No obstante, la Biblia si menciona una variedad de instrumentos de percusión similares, tales como el pandero, el tamborín o tamboril, la bocina, los címbalos y el sistro (1 Samuel 10:5, Salmo 68:25; Esdras 3:10). Muchos otros instrumentos fueron inventados tiempo después de que se escribiera el Antiguo Testamento, y por ello no son mencionados en la Biblia, pero eso no quiere decir que estén prohibidos. La Biblia tampoco menciona al chello, al violín o al órgano usado en las liturgias de la iglesias luteranas del siglo XV, y sin embargo, nadie nadie objeta nada. Todos los instrumentos musicales pertenecen a tres categorías, las cuales son todas consideradas en la Biblia, y la gran mayoría de los géneros de música moderna son variaciones o combinaciones de los mismos tipos de instrumentos musicales, tocados a diferentes velocidades o con un mayor o menor énfasis, según sea el caso. En este sentido, no existen bases bíblicas para declarar que el uso de algún instrumento en particular sea profano o esté fuera de la voluntad de Dios. Hay muchos otros objetos cotidianos como la bombilla eléctrica o la laptop que no fueron diseñados por cristianos, pero esto no los hace impuros por sí mismos 

La Biblia nos dice que siempre y cuando cada uno esté alabando y dando gloria a Dios, cada uno debe estar convencido de su propio sentir. La preferencia por un instrumento musical es similar a la de las preferencias alimenticias, de las cuales, se nos dice que "cada uno esté plenamente convencido según su propio sentir. El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda; y el que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios" (Ro. 14:5-6). 

Hay cristianos que prefieren alabar en un ambiente enérgico y danzante, mientras que otros creen que un ambiente sereno es más adecuado para la alabanza. Hay cristianos que simplemente no encuentran en los órganos y la lentitud de los himnos un estilo musical que les cause un buen sentir o ánimo. La verdad es que no están obligados a que le gusten. Muchos jóvenes cristianos prefieren ritmos o instrumentos más animados, jubilosos, o más rápidos, porque coinciden con los instrumentos que son más usados en la música de su tiempo, ciudad o lugar de origen. Dios no condena a los cristianos de Hawaii por alabarle con un ukelele, ni a los de México por alabarle con una marimba, ni a los sudamericanos por alabarle con una maraca. Si alguien nos inculpa por usar nuevos instrumentos, debemos ser cuidadosos de no ser movidos fácilmente del gozo que tenemos en el Señor, quien nos enseña que:
"En esto sabremos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de El: en cualquier cosa en que nuestro corazón nos condene; porque Dios es mayor que nuestro corazón y sabe todas las cosas Amados, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos delante de Dios; y todo lo que pidamos lo recibimos de El, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de El" (1 Juan 3:19-22).
Aunque hay prácticas de subculturas musicales de las cuales debemos abstenernos y no debemos copiar, hemos visto que muchas veces las melodías básicas son más que nada, preferencias personales y diferencias culturales que no retienen culpa alguna. El Señor sabe cada caso, pero sobre todo, el conoce el corazón de las personas. La mejor clase de música que podemos escuchar es aquella que alaba y glorifica a Dios y hay muchos músicos cristianos talentosos que han compuesto música en la mayoría de géneros musicales, con un rango que va desde baladas clásicas y la música folk, hasta el rock alternativo, la música electrónica y el reggae. 

Debes tener muy en cuenta que debes seguir a Dios, no a los hombres. Debes rendir tu vida a JESUCRISTO, no a la música. Siempre debes buscar la gloria de Dios, no idolatrar al músico. Sé cuidadoso de no seguir el glamour del pecado y las tradiciones vanas del mundo. 

También es muy importante ser cuidadoso con la música catalogada "cristiana" que decidas escuchar. Si en cualquier momento ves incongruencias entre la música que escuchas y con el Evangelio de Jesucristo, debes estar dispuesto hacer caso de la convicción que el Señor ponga en ti y estar dispuesto a dejar de escuchar lo que Él te pida o lo que no le agrade. Es tu responsabilidad consultar con Dios, pedirle que te muestre si aquello que escuchas es agradable para Él, y ser guiado por Su Espíritu Santo. Si en algún momento, llegas a ver algo impropio o incorrecto en algún tipo de música catalogada como "cristiana", de igual forma te ruego consideres tomar una decisión bíblica conforme a la voluntad de Dios y alejarte de aquello que no sea conforme al corazón de Dios. Hoy en día vivimos en tiempos de apostasía donde muchos se hacen llamar cristianos, pero en realidad no lo son. Mantente alerta. 
"Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre vosotros que no perdonarán el rebaño, y que de entre vosotros mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos. Por tanto, estad alerta,..." (Hechos 20:29-31)
Sé por experiencia propia que la transición de deshacerse de la música secular que tanto te ha gustado no es nada fácil, pero tienes que decidir entre dos caminos: el angosto y ancho. Pídele fuerzas a Dios para tomar esta decisión. Deshazte por completo de la música secular que has tenido. Si la regalas a alguien más, solamente seguirás promoviendo más de lo mismo. Tienes que deshacerte de ello.

No te desanimes, sino alégrate en el Señor. Este estudio no estaría completo sin darte una lista de cantates y músicos cristianos con similitudes musicales a famosos músicos seculares de qué puedes escuchar, por tanto he decido compartirte una lista de sugerencias musicales con músicos cristianos, como alternativas para escuchar a los músicos seculares. Aunque la mayoría de estos músicos cristianos no superan a los músicos seculares en popularidad, la popularidad no es sinónimo de talento. Si lo investigas, verás que hay muchísimos músicos cristianos hábiles y talentosos que han dedicado su tiempo y esfuerzos a realizar música cristiana de calidad, muchas veces mejor que la música del mundo, y superándola en habilidad y creatividad. Las similitudes entre un músico secular y un músico cristiano a veces están relacionadas con el color o tipo de voz, el uso y la combinación de instrumentos, el estilo de las melodías, la armonía, la velocidad, el ritmo predominante o de fondo, el aumento o disminución de repeticiones, entre otros aspectos meramente musicales

Para seleccionar objetivamente la música que hayas de escuchar, te recomiendo:
  1. Orar a Dios, pidiéndole su guía y su dirección, que Él ponga en ti el sentir de gusto por la música que a Él le agrada, y disgusto por la que le desagrada.
  2. Asegurarte que el contenido lírico sea correcto doctrinalmente, y que no sea falso ni contrario a la Escritura
  3. No seguir al hombre o al salmista, sino a Dios. Enfócate en Dios mientras escuchas, cantas, y 
  4. Estar alerta y ser cuidadoso de las tentaciones del mundo y de los falsos cristianos que con tal de arrastrate a sus ideas falsas, pueden hacerser pasar por creyentes cuando en realidad no lo son
Espero que este estudio y esta lista te sean de bendición para ayudarte a tomar la decisión de sólo escuchar música cristiana, y si tienes cualquier duda, observación, pregunta o comentario, estoy a tu disposición para servirte en la sección de comentarios. Dios te bendiga.


Visita la: Lista de música cristiana con similitudes a artistas famosos seculares: