jueves, 1 de octubre de 2015

Debate entre un Adventista y un Cristiano Evangélico: ¿Hay que guardar el sábado?

En una ocasión, un conocido tuvo la bendición de ir a un viaje misionero en Morelos,  a una comunidad rural mexicana llamada Coatetelco. Este viaje fue organizado por una Iglesia Bíblica Cristiana en el Estado de México, en una campaña de evangelización que incluía programas y actividades de asistencia social y ayuda.

Uno de los participantes estuvo allí predicando y se encontró con que en la comunidad y sus cercanías, había presencia de muchas varias denominaciones religiosas, entre ellos, católicos, cristianos evangélicos, pentecostales, ruselistas (mal llamados ‘Testigos de Jehová’) y adventistas del séptimo día. En la campaña, había varias personas predicando y compartiendo el mensaje de la cruz con distintas personas, y por varias horas estuvieron recibiendo a gente de distintas partes circundantes.

Ya casi en la parte final del evento, un hombre adventista se le acercó a uno de los que predicaban con la intención de debatir y discutir cuestiones teológicas. El hombre que se acercó era un Adventista del Séptimo día, y preguntó de parte de quién venían, queriendo saber por qué hacían una campaña evangelística y de ayuda social en un día como ese (sábado).

A aquél hombre, que evidentemente era letrado en las Escrituras pero había leído la Biblia con anteojos religiosos, se le había enseñado que los "verdaderos" cristianos “debían” guardar el sábado o día de reposo. El hombre dijo que los que no guardaban el sábado “cometían una gran maldad” y sugirió que eran “anticristos”. Luego le pidió al cristiano que leyera en voz alta un pasaje en Apocalipsis en el que se enseñaba que aquellos que perseveraban guardando los mandamientos de Dios eran los aprobados ante el Señor para tener la vida eterna (Apocalipsis 14:12, Apocalipsis 12:17).

Cuando el cristiano, como humano falible, se equivocó de pasaje y leyó otro, el Adventista se rio y se burló de él diciendo que “ni si quiera sabía usar la Biblia”. El cristiano se sintió humillado por el hombre, pero respondió tranquilamente tratando de explicar que, como cristianos evangélicos gentiles, “creemos que ya no estamos bajo la Ley de Moisés,” que los llamados 10 mandamientos eran para el pueblo Israelita, y que los mandamientos de Dios para los gentiles eran los mandamientos de Jesucristo, es decir, las enseñanzas de Jesucristo, en las cuales, nueve de los diez mandamientos estaban presentes como tal, y con un estándar aún más elevado.

No obstante, el Adventista siguió insistiendo que los que no guardaban el sábado no estaban obedeciendo a Dios, y que no eran de Cristo. Argumenta, entre tanto, que los mandamientos no eran “ley de Moisés”, porque Moisés había escrito por el dedo de Cristo (afirmación basada en Juan 5:46). El cristiano le contestó que Pablo mismo (inspirado por el Espíritu Santo) le llamaba “ley de Moisés” (1 Corintios 9:9), y que los gentiles no teníamos que guardar tal Ley, porque esta fue dada para el pueblo de Israel en aquél tiempo. Pro el Adventista, insistente, continuó tratando de enfatizar (como hacen generalmente los Adventistas) que la Ley de Moisés era una cosa, y que los 10 mandamientos eran otra cosa; que una cosa eran las leyes civiles y que otra cosa eran los mandamientos.

El cristiano se dio cuenta de que la conversación, empañada con interpretaciones erradas, se estaba haciendo interminable y que tanto debate le estaba impidiendo compartir el Evangelio con las otras personas que pasaban por allí. De modo que, aunque estaba enérgico, prefirió terminar más amistosamente la conversación, citando el Nuevo Testamento en una parte en la que dice que el sábado y todas esas cosas habían sido sólo un ayo, una preparación, y una sombra, de lo que había de venir, y que ahora que había venido Cristo, no nos correspondía a nosotros como gentiles obedecer la ley de Moisés, sino la ley de Cristo, es decir, los mandatos de Cristo, lo que Él enseñó y enseña a los que le siguen.

El Adventista quería seguir discutiendo, y replicó diciendo que no era así, que los mandamientos dados en las tablas de Moisés debían ser obedecidos, pero el cristiano, cansado del inflexible debate, le dijo que aquellos que ponían su confianza en la Ley de Moisés, como dijo Cristo, no serían acusados por Cristo, sino por el mismo Moisés, en quien ellos habían puesto su esperanza (Juan 5:45). 

El cristiano finalmente le preguntó al Adventista que si guardaba todos los mandamientos, a lo cual el Adventista dijo que sí. Luego, el cristiano le preguntó al Adventista que si guardaba todas las enseñanzas de Jesús, a lo cual, el Adventista dijo: “bueno, trato de hacerlo”. A esto, el cristiano le hizo ver su error y falacia, con las palabras “tratar de”, las cuales implicaban que no lo lograba. El cristiano, queriendo dar la última palabra (porque se hacía tarde y el evento estaba por terminar) quiso irse citando otra vez la Biblia, diciendo que aquél que decía guardar los mandamientos de la Ley, pero ofendía en un punto, transgredía toda la Ley.

El Adventista era un hombre de alrededor de 45 o 50 años, mientras que el cristiano que predicaba era tan solo un joven de 23, así que el Adventista, menospreciando al cristiano por ser joven, le dijo que necesitaba leer más, y que Satanás estaba engañando a la mayor parte de todos haciéndoles transgredir el cuarto mandamiento.

El cristiano, recordando Colosenses 2:16, dijo que a pesar de que la fundadora de los adventistas, Ellen G. White, había hecho profecías falsas que no se cumplieron, él no juzgaba a los adventistas por sí guardar el día de reposo, y que tampoco los adventistas debían juzgar a los cristianos evangélicos por no guardarlo. El cristiano conocía a otros adventistas más flexibles y reformados que aquél hombre, así que a sabiendas de que no todos eran necesariamente iguales, manifestó que él no los condenaba a todos los adventistas como gentes engañadas por el diablo, pues llegaba a considerar a algunos como hermanos en Cristo. Terminó la conversación diciendo que esperaba que Dios los guiara a ambos lados y así verlos en la gloria de nuestro Señor Jesucristo. 

Al final, el hombre Adventista repitió lo mismo (aunque con una actitud altiva), y después de darse la mano, cada quien se fue por su lado. Pero el joven cristiano estaba inconforme con la experiencia, pues sentía que había perdido mucho tiempo con un hombre que tuvo una actitud fariséica y orgullosa que no dio muestras de la menor humildad o amor. La campaña, para entonces, ya había terminado en ese momento, y el joven sentía como si le hubiesen enviado a alguien como distracción. Se sentía mal de que un adventista pensara que estaba en lo correcto al afirmar que por no guardar el sábado, todos los demás cristianos evangélicos irían al infierno.

Regresando de camino a la posada donde descansarían por la tarde, el joven pasó por una grande iglesia Adventista, blanca y un tanto "lujosa", en medio de un pueblo pobre y polvoso, y se sintió triste por ellos (por los Adventistas). Sabía que debería orar al respecto, pero mientras tanto, halló algo de consuelo en la escritura que dice:
"Que nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo" (Colosenses 2:16-17).    
“Porque la Ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan (Hebreos 10.1).

Si tú estás convencido de que el Señor te llama a guardar el día de reposo en tu relación personal con Cristo, no soy quien para decirte que no lo hagas. ¡Que Dios te bendiga y que tu relación con Él crezca! Pero si estás convencido de que el Señor te llama a trabajar incluso en el día sábado para la gloria de Cristo y para servirle a tus semejantes, otros tampoco tienen derecho de enseñarte que no eres de Dios por no guardar el día sábado. Mucho menos tienen el derecho de enseñar que irás al infierno por no guardar el sábado, o que irás al cielo por hacerlo. La Biblia no enseña eso. 

No seamos como los fariseos. Los fariseos juzgaban a Cristo y a pesar de la bondad que Él hacía en esos días, Juan relata que "algunos de los fariseos decían: 'Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el día de reposo'." (Juan 9:16). ¿Es lícito hacer bien en el día de reposo?, preguntó Jesús. Y los fariseos se quedaban callados. 

No seamos como los hipócritas que desataban sus bueyes y no lo reconocían. Incluso a los líderes de la Iglesia Adventista se les paga por predicar. ¿Y no es eso trabajar?

Como gentiles, estamos bajo el Nuevo Pacto, no bajo el pacto que se le dio a Moisés o a los israelitas. No estaos bajo la letra escrita en tablas de piedra, dada a Moisés en el Monte Sinaí.
"...habiendo sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; 5 los cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moisés fue advertido por Dios cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo; pues, dice Él: Mira, haz todas las cosas Conforme al modelo que te fue mostrado en el Monte. Pero ahora El ha obtenido un ministerio tanto mejor, por cuanto es también el mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. Pues si aquel primer pacto hubiera sido sin defecto, no se hubiera buscado lugar para el segundo. 8 Porque reprochándolos, Él dice:  
Mirad que vienen días -- dice el SEÑOR -- en que estableceré un Nuevo Pacto con la Casa de Israel y con la Casa de Judá; no como el pacto que hice con sus padres, el día que los tomé de la mano para sacarlos de la Tierra de Egipto, porque ellos no permanecieron en mi pacto, y to me desentendí de ellos dice el SEÑOR. Porque este es el Pacto que yo haré con la casa de Israel después de aquellos días-- dice el SEÑOR--: pondré mis leyes en la mente de ellos y las escribiré sobre sus corazones. Y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Y ninguno de ellos enseñará a su conciudadano, ni ninguno a su hermano, diciendo, 'Conoce al Señor, porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos'. Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acoraré de su pecados' 
Cuando Él dijo 'Un nuevo pacto', hizo anticuado al primero, y lo que se hace anticuado, y envejece, está próximo a desaparecer" (Hebreos 8:6-13). 
"El libertador vendrá de Sion. Apartará la impiedad de Jacob. Y este es mi pacto con ellos: cuando yo quite sus pecados" (Romanos 11:27).
En este Nuevo Pacto (al que Cristo mismo aludió en la Santa Cena), aunque de ninguna manera es malo guardar el día sábado, tampoco es malo trabajar en el día sábado para hacer bien. En tiempos del pueblo de Israel, los días sábado toda la actividad de la ciudad se detenía de manera civil. Era como si hubiese una suspensión de actividades, y en la vida cotidiana, no hacía estragos nada de ello. Pero en el mundo contemporáneo, Dios sabe que es así, mucha gente tiene que trabajar en sábado. ¿Y no es malo que tengan que trabajar en sábado para conservar su empleo y así proveer a su familia, siendo que el Evangelio nos dice que aquél que no provee para los suyos es peor que un incrédulo? ¿O es bueno preferir perder un empleo por dejar de trabajar, a pesar de que se nos escribe que el que no trabaja, no debe de comer tampoco?

Jesús mismo hacía buenas obras en el día sábado, y: 
"Por causa de esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo, pero Él les respondió: 'Incluso ahora mi Padre trabaja, y yo también trabajo'. Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios su propio Padre" (Juan 5:16-18).
Si hubiésemos vivido en el pueblo de Israel, en el Antiguo Pacto, con Moisés, donde teníamos un tabernáculo y un arca, donde Moisés escuchaba a Dios directamente, y donde las leyes que se le dieron regían nuestra cultura, las cosas hubieran sido diferentes. Si hubiésemos trabajado en el día sábado, hubiéramos sido estrictamente culpables de haber quebrado las leyes de Dios (Ex. 31:15), porque teníamos todo lo que necesitábamos para guardar el sábado. De tal manera que no hacerlo, era una rebelión absoluta a Dios. Un hombre recogió leña en un día sábado, y cuando Moisés preguntó a Dios al respecto, el SEÑOR mandó a que aquél hombre fuera apedreado por todos (Núm 15:35). 

No es que el Antiguo Pacto, la Ley de Moisés, haya fracasado, como algunos incrédulos y críticos acusan. El Antiguo Pacto fue perfecto para su contexto geográfico, social y temporal. Pero era un pacto provicional. Ahora ya no estamos llamados a lanzar piedras o a herir con la espada. El Antiguo Pacto ya pasó, por eso se le llama "Antiguo". A Moisés mismo se le dio palabra de que Dios enviaría a alguien que diría cuáles son los mandatos de Dios que serían enseñados:
“Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta” (Deuteronomio 18.18-19).
Estas palabras de Dios mismo señalaron al día en que un legislador más grande que Moisés entregaría una ley superior. Así que Moisés, el escritor del primer pacto, aun al escribirlo predijo su anulación. Los profetas Isaías y Jeremías también hablaron de la ley que habría de venir:
“He aquí, vienen días--declara el SEÑOR-- en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto, 32 no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos--declara el SEÑOR; 33 porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días--declara el SEÑOR--. Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré; y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 34 Y no tendrán que enseñar más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciendo: ``Conoce al SEÑOR, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande--declara el SEÑOR-- pues perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado” (Jeremías 31.31-35).  
"He aquí, los reuniré de todas las tierras a las cuales los he echado en mi ira, en mi furor y con gran enojo, y los haré volver a este lugar y los haré morar seguros. 38 Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios; 39 y les daré un solo corazón y un solo camino, para que me teman siempre, para bien de ellos y de sus hijos después de ellos. 40 Haré con ellos un pacto eterno, por el que no me apartaré de ellos, para hacerles bien, e infundiré mi temor en sus corazones para que no se aparten de mí. 41 Me regocijaré en ellos haciéndoles bien, y ciertamente los plantaré en esta tierra, con todo mi corazón y con toda mi alma" (Jeremías 32:37-41). 
"Y haré con ellos un pacto de paz; será un pacto eterno con ellos. Y los estableceré, los multiplicaré y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. 27 `Mi morada estará también junto a ellos, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 28 `Y las naciones sabrán que yo, el SEÑOR, santifico a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre" (Ezequiel 37:26-38)
Rescatando la descripción que da el Apóstol Pablo, el Antiguo Pacto (la Ley de Moisés: los 10 mandamientos y las leyes, estatutos  y ordenanzas dadas a Moisés para el pueblo de Israel y su descendencia), resultaría dificultoso para ésta época en la que las Buenas Nuevas deben ser llevadas a todas las naciones. El Antiguo Pacto tendría 'defecto', sería 'débil' o 'inutilizable', por así decirlo, para acoplarse a los contextos y cuestiones sociales, geográficas, y contemporáneasEl Nuevo Pacto es, en ese sentido, mejor, no porque haya tenido algo mal, sino porque se acopla mejor a todo lo que necesitamos ahora en la voluntad de Dios a nivel global. Y ahora, nos dice Dios, que Cristo es su hijo amado y a Él debemos escuchar.
"Ciertamente, queda anulado el mandamiento anterior por ser débil e inútil 19 (pues la Ley nada hizo perfecto), y se introduce una mejor esperanza, mediante la cual nos acercamos a Dios. 20 Y por cuanto no fue sin juramento, 21 pues en verdad ellos llegaron a ser sacerdotes sin juramento, pero El por un juramento del que le dijo: El Señor ha jurado y no cambiara 'Tu eres sacerdote para siempre', por eso, Jesús ha venido a ser fiador de un mejor pacto" (Hebreos 7:18-22).   
El Nuevo Pacto NO es exactamente igual que al Antiguo Pacto. Los cristianos no somos judíos. Los cristianos no tenemos el Tabernáculo. Los cristianos no vivimos en una teocracia civil, sino en una espiritual. La leyes de Dios, sus mandamientos, Él los escribe en nuestro corazón, no en tablas de piedra.
"El mandamiento anterior", como lo describe Pablo, queda atrás. Cristo vino a liberar a la humanidad del yugo de la Ley, y el yugo de Cristo es fácil y ligero de llevar. No estamos sin ley, sino bajo la ley de Cristo (Romanos 8.2; Gálatas 6:2; 1 Corintios 9:21), la cual, no pide que hagamos sacrificio, sino misericordia, y ahora nos permite recoger incluso en el día sábado: 
"En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer. Viéndolo los fariseos, le dijeron: 'He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo'.  
Pero él les dijo: '¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? ¿O no habéis leído en la Ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?' Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Y si supieseis qué significa: 'Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo'." (Mateo 12:1-8).
Jesús también dijo: "El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo" (Marcos 2:27) .
"Aceptad al que es débil en la fe, pero no para juzgar sus opiniones. 2 Uno tiene fe en que puede comer de todo, pero el que es débil sólo come legumbres. 3 El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado. 4 ¿Quién eres tú para juzgar al criado de otro? Para su propio amo está en pie o cae, y en pie se mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie. 5 Uno juzga que un día es superior a otro, otro juzga iguales todos los días. Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir. 6 El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda; y el que come, para el Señor come, pues da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios. 7 Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo; 8 pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. 9 Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de los vivos. 10 Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios. 11 Porque está escrito: Vivo yo -- dice el SEÑOR -- que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua alabará a Dios. 12 De modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo. 13 Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano" (Romanos 14:1-13).   
"¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo a los que conocen la ley), que la ley tiene jurisdicción sobre una persona mientras vive? 2 Pues la mujer casada está ligada por la ley a su marido mientras él vive; pero si su marido muere, queda libre de la ley en cuanto al marido. 3 Así que, mientras vive su marido, será llamada adúltera si ella se une a otro hombre; pero si su marido muere, está libre de la ley, de modo que no es adúltera aunque se una a otro hombre. 4 Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. 5 Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas despertadas por la ley, actuaban en los miembros de nuestro cuerpo a fin de llevar fruto para muerte. 6 Pero ahora hemos quedado libres de la ley, habiendo muerto a lo que nos ataba, de modo que sirvamos en la novedad del Espíritu y no en el arcaísmo de la letra"  (Romanos 7:1-6). 
“Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa” (Gálatas 3:19). 
“De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevamos a Cristo... pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo” (Gálatas 3.24-25).   
“Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” (Romanos 3:28).
“De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído” (Gálatas 5:4).    
“Si por la Ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo” (Gálatas 2:21)
“Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4).  
“El pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia” (Romanos 6:14).

7 comentarios:

  1. Leì esta publicación y se condena la actitud prepotente de este miembro de la Iglesia Adventista, no es la forma correcta de compartir el evangelio. Por otra parte veo que hay mucha confusión entre leyes ceremoniales y rituales con la ley del decálogo, para diferenciarla hay que ver el contexto primero, ya que es un error no diferenciarlas, saludos y si gusta podemos iniciar un estudio con respeto

    ResponderEliminar
  2. Leì esta publicación y se condena la actitud prepotente de este miembro de la Iglesia Adventista, no es la forma correcta de compartir el evangelio. Por otra parte veo que hay mucha confusión entre leyes ceremoniales y rituales con la ley del decálogo, para diferenciarla hay que ver el contexto primero, ya que es un error no diferenciarlas, saludos y si gusta podemos iniciar un estudio con respeto

    ResponderEliminar
  3. Es tan difícil para un adventista comprender que el Cristianismo no consiste en cumplir leyes, sino en seguir principios en una vida en el Espíritu Santo. La vida espiritual del adventista descanza en cumplir la ley de Moisés y nada más. Ellos Siempre argumentan que nosotros los cristianos cambiamos el sábado Por el Domingo sin ellos darse cuenta que el domingo es parte de la ley de Moisés.

    ResponderEliminar
  4. Primero que nada los cristianos sean la denominacion que sean caen en que sus miembros creen que su verdad dictrinal les permite tener problemas de caracter.

    Lo segundo veo que esta pagina plantea una confusion trementa sobre las BASES Y EL OBJETIVO DEL NUEVO PACTO. SOBRE QUE ES PECADO, SOBRE EL OBJETIVO DEL MINISTERIO DE CRISTO Y SU MUERTE.

    PRIMERO LA VIDA DEL ADVENTISTA NO DESCANSA EN CUMPLIR LA LEY DEL DECALOGO... NUESTRA DOCTRINA PLANTEA LA SALVACION POR LA FE. ESTO ESTA EXPRESADO CLARAMENTE EN TODO EL NUEVO TESTAMENTO.

    Lo segundo es que usted confunde las leyes Rituales, Leyes Ceremoniales, Leyes higienicas, Leyes Civiles, Leyes Morales puesto conoce muy poco de la cultura hebrea y el funcionamiento del santuario.

    1.- Primero el ministerio de Cristo fue claramente no abolir a la ley ni a los profetas segun expresa la biblia en mateo sino que llevar a su completo cumplimiento. El hombre pese a la revelacion hasta ese momento seguia cometiendo dos actos extremos que lo destituyen inmediatamente de la vida y de a vida eterna... El primero es el PEcado (todo los seres nacidos de mujer pecan) y El hombre se encontraba en rebelion (acentado y gustoso de pecar).

    2.- El objetivo del primer pacto fue claramente llevado a la corrupcion y no pudo ser cumplido. Por ello la biblia profetizo el cumplimiento de la promesa hecha a abran el pacto de la Fe y la biblia explica las bases de este pacto de fe el nuevo pacto... quitara nuestro corazon de piedra (rebelde, duro, que no quieres escuchar a Dios, muerto espiritual) y pondra uno de carne (uno que esta tierno y quiere escuchar a su creador) y luego en ese corazon realizara una obra que es imposible para el mismo corazon... escribira sus leyes y sus mandamientos (para que este corazon desee no pecar).

    3.- La biblia enseña que la transgrecion de los 10 mandamientos es pecado es la unica forma objetiva de reconocerlo. Y Pablo no le llama cadenas sino que le llama ley de la libertad sino como nosotros somos carnales esa ley santa justa y buena nos mata. Es por ello que el corazon carnal no puede ni quiere guardar la ley de Dios. Pablo enseña claramente esto en romanos 6, 7 y 8 diciendo que cuando estamos SOLOS no podemos hacer nada estamos vendidos al pecado... pero el da gracias a Dios porque ahora venido jesucristo ahora el guarda la ley de Dios en nuestros corazones.

    4.- Repetidas veces la biblia habla que el que peca (transgrede la ley moral) es del diablo, no conoce a cristo, la simiente de Dios no esta en el y una larga lista... y el que peca rompe la ley de Dios.

    Un transgresor de la ley puede entrar en el cielo? NO NO NO... la biblia es clara solo un pecador puede entrar si se a arrepentido, entregado a Cristo y este hace una obra de nuevo nacimiento donde le entrega la mente de Cristo. Cristo no rompio la ley del decalogo ni una sola vez... esto se prueba claramente porque en el juici contra el no encontraron nada porque condenarle, el respetaba la sana interpretacion de la ley y dejaba por tierra la tradicion judaica que ponia interpretaciones forzadas a los libros de los profetas.

    ResponderEliminar
  5. Usted saca de contexto todos los textos de pablo ovlidando a SAntiago donde el explica claramente que la FE OBRA... es decir la verdadera salvacion genera obediencia y actos sino es una mentira. De esta manera el guardar la ley no es para poder ser salvo sino que una persona que a sido restaurada en armonia con Dios y a recibido en si un nuevo corazon se aleja de la revelion y de las transgreciones consientes de la ley. Pablo lo expresa claramente al decir que seguiresmos pecando para que la gracia abunde "En ninguna manera".

    El mundo evangelico acepta que debe respetar el resto de los 9 mandamientos... de hecho la biblia no lo plantea asi sino que plantea una sola ley moral rompes un mandamiento de los 10 y los rompes todos. SEgundo la evidencia de la escritura es que los dicipulos guardaron los sabados semanales. Los textos mencionados en la biblia como que no se deben guardar son los SABADOS (plural) que pertenecen al calendario de lunas nuevas que corresponden a las fiestas solemnes. Obviamente porque se cumplieron en cristo. El sabado de la pascua, pentecostes, trompetas, sabados que eran dias de descanso no semanales... estos eran los que los dicipulos lucharon para que no fueran guardados puesto nuestra pascua es cristo, nuestros pentecostes es cristo, fueron hechos que se cumplieron. Hebreos 4 invita que aun queda un reposo... este no se cumplira hasta la tierra nueva, de la misma manera profetiza el antiguo testamento que se seguiran guardando los sabados aun en la tierra nueva.
    Apocalipsis lo pone como linea de separacion entre el pueblo de Dios y los hijos de la bestia.

    EL cumplimiento de la ley es el amor... no signifia que si tenemos amor ya cumplimos la ley sino que el verdadero amor cumple la ley y si no la cumple ese amor es falso.

    ResponderEliminar
  6. SEgundo los 10 mandamientos no eran consdierados los estatutos de moises se guardaban dentro del arca no fuera del arca como los estatutos de moises.

    En resumen El pacto de la FE no invalida la ley moral... sino hoy estarias libre de romper los otros 9. De hecho Roma se jacta de que su autirodad es la que migro el dia de adoracion.

    Estimado y amado hermano. Para entender que el sabado aun debe guardarse primeramente debe entender el antiguo pacto luego comprender el nuevo pacto y finalmente la labor de cristo. De cristo se dice "este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo" la obra de Jesus es quitar el pecado... no dejarlo en nuestras vidas tapado con un manto de justicia sobre. El estar velado estas cosas... no logras comprender el conflicto entre cristo y satanas y porque aun estamos en esta tierra esperando su venida. No logra abrirse el plano completo de la profecia, del santuario, de la redencion de los santos... el texto de romanos 7 que presentas lo que trata de ilustrar es totalmente lo contrario que debemos morir en cristo para estar libres de la ley de su condena porque para poder vivir sobre ella no podemos estar bajo su condena.

    El problema nace porque han desechado comprender el entiguo testamento que es la llave para entender el nuevo. Si no entiendes los problemas del antiguo no podras comprender las soluciones del nuevo.

    En resumen nosotros creemos como dice la escritura: Que el es justo y fiel para guardarnos sin pecar. Una tal que Fe que creemos que puede sujetar por medio de su naturaleza divina (Espíritu Santo morando en nosotros) nuestra naturaleza pecaminosa a fin de que se produzca el milagro de la salvación y pueda ser declarado justo en su juicio y satanas no tenga ninguna forma de defender su rebelion y pueda ser ejecutado.
    El diablo tal como en el inicio dice... se puede llegar a ser como Dios conociendo el bien y el mal. Pero nosotros decimos que donde la simiente de Dios reposa no se debe ni se puede seguir en transgresion de la ley de Dios. Porque el vino para destruir las obras del mal.

    romanos 11 dice: que los judios conociendo la ley no la alcanzaron... pero los gentiles que no la buscaron sino a cristo la alcanzaron. Es bueno leer todo mi hermano y entender sus contextos y a quienes hiban dirigidos. El justo sera salvo solo por la FE... (que tipo de fe?) la fe que guarda los mandamientos de Dios y tiene la Fe de jesus.

    ResponderEliminar
  7. cito "sino en seguir principios en una vida en el Espíritu Santo" el espiritu santo nos lleva pecar? transgredir la ley de Dios? darle excusa al diablo para que hable en contra de los hijos de Dios?... el sabado es tan importante hoy? se le ocurrio a Dios padre, pero al espiritu santo no y este no esta de acuerdo con ese mandamiento de los 10? sera que Dios cambio y ya no es importante el sabado siendo que mando a eliminar a os transgresores en el primer pacto? please!!! me estan mostrando un Dios igual que los Musulmanes que cambia y varia con los tiempos... un Dios tal como el que tu presentas es tan inconsistente históricamente como ALa. Pero nuestros Dios Biblico ese que tu leer en tu escritura dice: Yo no cambio por eso no habéis sido consumidos. El es el mismo ayer, hoy y mañana... lo que debes entender es porque dejamos de guardar las fiestas y los estatutos de moises EL PORQUE? porque pablo lo dejo claro... pero antes de enteder a pablo deberias leer un poco de lo que pablo hablaba entendiendo su contexto recuerda que era un judio docto e la ley y moises y toma muchos ejemplos Pedro mismo dice que muchos tuercen sus escritos para su propia perdicion. Si quitas a pablo de la biblia que diria esta sin pablo? cambiaria el mensaje? Pablo da profundidad al mensaje no lo cambia. Pero mientras sigan como Lutero no aceptando la palabras de Santiago y Juan seguireis malinterpretando a PAblo... no obstante Dios a dado algo objetivo para que todos crean. Cuando las naciones se rebelen contra Dios y su ley el cordero los martires siempre seran los que intenten vivir toda la palabra. Son los religiones protestantes los que se dan la mano con la Bestia en el presente... ya son pocos los evangelicos que no han cedido a Roma... Algunos BAutistas y MEtodistas a la antigua el resto todos se han vendido a Roma y su ecumenismo.

    Saludos y bueno espero se entienda porque la verdad pase escribiendo de carrera... SAludos mis hermanos y sobre todo cumplamos lo que dijo Dios. Seamos obedientes a sus mandatos y no pequemos sigamos el ejemplo de Cristo... el que no peco ni en una jota ni en una tilde por mas que intentaron culparle... no habia base biblica para decir que transgredio un sabado, una palabra enojada, o una condena con odio... solo habia amor y trabajo por el mundo. SAludos!!

    ResponderEliminar