martes, 14 de marzo de 2017

Cosechamos lo que sembramos (100 versículos bíblicos)

En la Biblia, se establece un principio que exalta la Justicia de Dios: Él hace que cosechemos lo que hemos sembrado, Él advierte que en el futuro cosecharemos lo que estemos sembrando y al mismo tiempo, y Él usa este principio para mostrar la riqueza de misericordia por medio de la obra de Jesucristo



No nos dejemos engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el ser humano siembre, eso también segará (Gálatas 6:7)

Según tu conducta nos tratará y por nuestros juicios nos juzgará; 
y sabremos que Él es el SEÑOR (Ezequiel 7:27)

Con la medida con la que midamos, seremos medidos, 
y aún más de lo mismo se nos dará (Mateo 7:2; Lucas 6:38

De toda palabra que hablemos los humanos, 
daremos cuenta de ello en el día del juicio, 
porque por nuestras palabras seremos justificados, 
y por nuestras palabras seremos condenados (Mateo 12:37)


Dios pagará a todos conforme a nuestras obras 

Dios hará recaer nuestra conducta sobre nuestras cabezas
(Ezequiel 9:10)


Justos e injustos siembran distintos tipos de semillas,
con sus actos, pensamientos, palabras y abstenciones

Los hijos de Dios siembran justicia,
pero el enemigo de Dios también siembra maldad (Mateo 13:25)



Dios ha dado advertencias para todos los injustos
a aquellos que practican el pecado
y en su necedad se niegan a atender o a obedecer
la Palabra de Dios

Dios le dará a los pecadores lo que merece su iniquidad y maldad (Jeremías 16:18; 50:15)

Aquél que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas (Colosenses 3:25)

Aquél que desecha la palabra de Dios, también será desechado por la Palabra de Dios (1 Samuel 15:22-23)

Aquél que menosprecia a su prójimo,
será menospreciado por Dios en el futuro (Mateo 25:40-41)

Aquél que se burle del prójimo o de Dios, será burlado por Dios (Proverbios 3:34)

Aquél que no hace de Dios su consuelo,
no tendrá el consuelo que Él da (Lamentaciones 1:9)

A aquél que no confía en las promesas de Dios, 
tampoco se le otorgaran las promesas que Él tiene para quienes confían en Él (Jeremías 48:13

Aquellos que no dan misericordia, tampoco recibirán misericordia de Dios (Santiago 2:13)
Aquellos que retienen las cuerdas de su pecado,
serán retenidos en los lazos del pecado (Proverbios 5.22)

Aquél que siembra escasamente,
también segará escasamente (2 Corintios 9:6)

Aquél que se niega a conocer a Dios,
igualmente se le negará el conocimiento que Él concede (Romanos 1:28; Nehemías 9:29)

Si alguien endurece su corazón contra Dios, Dios endurecerá su corazón contra tales personas (Jeremías 5:3; 7:26; 19:15)

Si alguien humilla a otros, tal persona será humillada
(Mateo 23:12; Lucas 14:11)

Si alguien siembra corrupción en su propia carne,
de su carne segará corrupción (Gálatas 6:8)

Quien no perdone a los demás de todo corazón, tampoco será perdonado por Dios (Mateo 6:15; 18:35)
Aquél que juzga o critica a los demás,
será juzgado o criticado con mismo juicio que con que juzgó (Ezequiel 7:27; Mateo 7:2; Romanos 2:1-2)

Si alguien avergüenza a otros, Dios hará que tal persona sea avergonzada (Jeremías 17:18)
Aquél que no acepte la Palabra de Dios,
también será rechazado en el día del Juicio (Juan 12:48)

Aquél que no escucha las palabras de Dios, tampoco será escuchado por Dios y no escuchará de Él (Proverbios 1:28-29; Juan 8:47)

Si alguien se avergüenza de Dios, Él se avergonzará de tal persona (Marcos 8:38; Lucas 9:26)

Si alguien niega a Jesús, Jesús negará a tal persona delante del Padre Celestial (Mateo 10:33)

Aquél que abandona a Dios, será abandonado por Él al final
(2 Crónicas 15:2; Ezequiel 18:24)

Aquél que es infiel y aparta a Dios de su vida, al final también será apartado de Dios (Salmos 73:27)

Aquél que mata a espada, también será asesinado por medio de espada (Mateo 26:52; Apocalipsis 2:16)

Aquél que destruye la Tierra, que pertenece a Dios, también será destruido por el Creador de la Tierra (Apocalipsis 11:8)

Aquél que no escucha y no toma en cuenta el mensaje de Dios, tampoco será tomado en cuenta al final (Romanos 1:18-32)

Aquél que rechaza los estándares de Dios, también será rechazado por Él (Ezequiel 17:18-20)

Aquél que aborrece la sangre que Él derramó por nosotros,
también será aborrecido por Su sangre (Ezequiel 35:6)

Aquél que cierra sus oídos al clamor del pobre,
también clamará en pobreza y no será escuchado (Proverbios 21:13)

Aquél que se olvida de la necesidad de los demás,
también será olvidado en el día del juicio
(Mateo 25:44-45)

Aquél que da de beber maldad o iniquidad a otros, también beberá iniquidad (Salmos 75:8)

Aquél que hace violencia, también recibirá violento castigo (Salmos 11:5-6)

Aquél que no advierte a los demás del peligro de muerte, también estará en peligro de muerte (Ezequiel 3:18; 33:6)

Aquél que retenga la ira contra su prójimo, también recibirá la ira de Dios (Mateo 5:22)
Aquél que menosprecia a Dios, también será menospreciado por Él (1 Samuel 2:30)

A aquellos que derraman la sangre de su prójimo, también se derramará la sangre de ellos (Apocalipsis 16:6; Salmos 5:6)

A aquél que roba para enriquecerse, también se le quitará a lo que tenga (Job 27)

Aquél que pone tropiezo a la justicia de Dios,
también tropezará por la justicia de Dios (Oseas 14:9)

Aquél que no conoce a Dios, también será desconocido por Él en el día final (2 Tesalonicenses 1:8; 1 Juan 4:8; Mateo 7:23; Lucas 13:27)

Aquellos que atormentan a otros, al final también serán atormentados (Apocalipsis 20:10)

 

Dios ha dado promesas para todos los justos,
la fe de aquellos que han sido justificados en Cristo,
da como consecuencia frutos buenos ante los ojos de Dios, 

y bendiciones con promesas sin igual

Él hará conforme a la fe del que cree (Mateo 9:29)

Si tú limpias tus caminos, 
Dios te limpiará a ti (Isaías 1:16-18; St. 4:8-10; Apocalipsis 22:14)

Si tú dejas atrás tus pecados, 
Dios también los dejará atrás (Isaías 43:25

Si el pueblo se arrepiente del mal de sus obras, 
Dios también cambiará de parecer sobre el castigo que pensaba traerles
(Jeremías 18:8)

Si tú le aceptas como Padre,
Él te recibirá como hijo (Juan 1:12-13)

Si tú te dejas encontrar por Él, Él dejará que tú le encuentres
(1 Crónicas 28:9; Jeremías 29:13)

Si tú ayudas a los que necesitan ayuda, 
Dios te ayudará cuando tú la necesites (Salmos 41:1)
Si siegas (cosechas) abundantemente,
también segarás abundantemente (2 Corintios 9:6)

Si tú tienes piedad de otros,
Dios tendrá piedad contigo (Proverbios 19:17)

Si tú no juzgas ni condenas a otros, 
Dios tampoco te juzgará ni te condenará respecto a otros (Lucas 6:37; Mateo 7:1)

Si tú amas a Dios y vienes ante Él, Tú serás su amado y Él vendrá e ti (Juan 14:21)

Si tú te acercas a Dios, Él se acercará a ti (Santiago 4:8)

Si tú te encagras primero de lo que requieres en el Reino de Dios,

Dios se encargará de todas tus necesidades primarias (Mateo 6:33: Filipenses 4:19)

Si tú te acuerdas de la necesidad de los demás, Dios también se acordará de las tuyas en el día del juicio ()


Si tú guardas la sabiduría de Su palabra, la sabiduría de Dios te guardará (Proverbios 4:5-6)

Si tú confiesas a Jesús ante la humanidad, Jesús te confesará a ti ante el Padre (Mateo 10:32)

Si tú perdonas el pecado que los demás te han hecho,

Dios te perdonará a ti el pecado que tú hayas hecho (Lucas 6:37)

Si tú das a los demás abundantemente, Dios te dará a ti abundantemente (Lucas 6:37)

Si tú tienes compasión o misericordia de otros, Dios tendrá compasión y misericordia de ti (Mateo 5:7)

Si tú llegas a amar a Dios, Él te amará a ti (Proverbios 8:17; Juan 14:23)

Si tú le hablas a Él, Él te hablará (Salmos 91:15; Jeremías 33:3)

Si tú honras a Dios, Dios hará que tú seas honrado (1 Samuel 2:30)

Si tú defiendes a los indefensos, Dios también te defenderá cuando lo estés (Proverbios 31:8-9; 19:17; Isaías 1:17)

Si tú le das honra a Dios, Dios te dará honra a ti (1 Samuel 2:30; Juan 12:26)

Si tú demuestras que amas a Dios con tu vida,

Él mostrará en tu vida Su amor (Juan 14:21)

Si tú estás con Dios siempre, Dios siempre estará contigo y nunca te abandonará (2 Crónicas 15:2)

Si tú acrecentas los talentos que Dios te ha dado, Dios también te multiplicará tu recompensa (Mateo 25:14-30)

Si tú atesoras el Reino de DIos, Dios hará que acumules tesoros en el cielo (Mateo 6:20-21)

Si tú le entregas tu corazón a Él (Proverbios 23:26), Él pondrá lo que hay en Su corazón en el tuyo (Jeremías 31:33; Hebreos 8:10; Hebreos 10:16)

Si tienes fe en que Dios todo lo puede, Dios hará que nada te sea imposible (Mateo 17:20)
***
 


Habrá tribulación y angustia para toda alma humana que hace lo malo, 
el judío primeramente y también el griego; 
pero gloria y honor y paz para todo el que hace lo bueno, 
al judío primeramente, y también al griego. 
Porque en Dios no hay acepción de personas (Romanos 2:9-10)

Si en tus obras hay bien, tu semilla de bien crecerá y Dios te dará más
Si en tus obras no hay bien, tu infructuosidad crecerá y aumentará,

Porque al que tiene, se le dará más, 
pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará 



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