domingo, 7 de enero de 2018

"Dios odia el pecado, pero ama al pecador" (sí es bíblico)

Dios AMA al pecador, lo que ODIA es su pecado.
(Salmos 5:5): Dios aborrece [desaprueba o rechaza profundamente] a los que hacen iniquidad 
(Salmos 7:11): Dios está airado con el pecador todos los días (está muy molesto contra el que practica el pecado) 
(Juan 3:16): Dios ha amado a TODO el mundo a través de Cristo, para que cualquiera que crea en Él, tenga vida eterna 
(Romanos 8:5): Dios ama incluso a los pecadores, demostrándolo en Cristo 
(Malaquías 3:6): Dios no cambia su amor; el amor de Cristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos (Hebreos 13:8)
La palabra “aborrecer” en la biblia no significa odio o ausencia de amor: significa desaprobación o rechazo profundo al estilo de vida de una persona. Esto es probado en el hecho de que Jesús dijo:
(Lucas 16:26): “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo”
Pero al mismo tiempo Jesús nos dijo:
(Lucas 10:27; Mateo 2:39): “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
Y la Biblia dice:
En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no ama a su hermano. 1 Juan 4:7. Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios.
(1 Juan 4:7-8): “Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
¿Porqué Cristo dijo que amemos a nuestros enemigos, a nuestros prójimo, y a la vez nos dice que si no aborrecemos a nuestros padres, y a nosotros mismos, no podemos ser sus discípulos? Esto muestra que en la Biblia las palabras “aborrecer” y “amar” no son cosas mutuamente excluyentes y que “aborrecer” NO es sinónimo de odiar, porque el odio es pecado: “Todo aquel que odia a su hermano es homicida” (1 Juan 3:15).
Jesucristo nos llamó a “amar a nuestros enemigos”, bendecirlos y orar por ellos (Mateo 5:44-48) ¿Ama Dios a sus enemigos o acaso llama a hacer algo que Él no hace?
La Biblia enseña que Él mismo nos dio ejemplo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). Cristo amó (y ama) a sus enemigos y nos dijo: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón” (Mateo 11:29), mandándonos a seguir su ejemplo.
Todo esto lo responde ÉL mismo, quien dijo: “Cualquiera que quiere venir en pos de mí, tiene que tomar su cruz, NEGARSE A SÍ MISMO, y seguirme”. En el verso que habla sobre lo mismo, en otro evangelio, habla de ABORRECERSE a sí mismo. En este sentido, “acomodando lo espiritual a lo espiritual” (1 Corintios 2:13) la conclusión bíblica es que el mismo término “ABORRECER” se ocupa en la Biblia como sinónimo de “NEGAR”, desapegarse de, separarse de, o desaprobar, oponerse.
Negar” no te impide amar, porque amar no quiere decir aceptar. Cristo enseña que AMAR significa HACERLE el bien a alguien, desearle bien a alguien, hablar bien de alguien, ser bueno con alguien, sin importar lo que te haga, lo que piense de ti, lo que te diga. (Lc 6:35-36). El amor es una decisión; aunque no estés de acuerdo con el estilo de vida de la otra persona, se nos manda a amar. Dios decidió amarnos en Cristo, por medio de la cruz, a pesar de que Él desaprobaba grandemente el pecado en el que nosotros vivíamos.
Jesucristo mismo enseña que Dios “hace llover y salir el sol sobre justos y pecadores”, que Él es BUENO o BENÉVOLO incluso con los pecadores, y nos llamó a hacer esto mismo. (Lucas 6:36). Su amor, es para siempre.
Dios le niega al pecador su presencia: Él es Santo, Justo y Amoroso; no puede tolerar las tinieblas. El pecado ha hecho barrera entre el hombre y Él. Pero eso no quiere decir que Dios no le ame. Dios le ama tanto que envió a Jesucristo (una parte de sí mismo) entregando su vida.
Todo esto demuestra que el dicho DIOS ODIA EL PECADO, PERO AMA AL PECADOR sí es BÍBLICO Dios ama al hombre, pero odia la maldad. Él nos llamó por medio de Cristo a negarnos a participar o desaprobar las acciones malvadas e inmorales de aquellos que pecan a nuestro alrededor, incluso de nosotros mismos, pero AMAR no sólo a nuestro prójimo, sino también a nuestros enemigos, como ÉL LO HACE hacia sus enemigos humanos, haciéndoles el bien , dándoles buenas cosas, bendiciéndolos y ofreciéndoles redención por medio de Cristo Jesús.


Me da tristeza ver que haya quienes interpreten la Biblia para tratar de demostrar lo contrario, y le pido considerar estas verdades, y orar al respecto, porque escrito está que Dios quiere que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad, y que quiere que sean salvos todos (1 Tim 2:3-4), que Él no quiere que nadie perezca, sino que todos se arrepientan.
Él les desea bien a los hombres, y aunque el pecador se mantiene está separado por su pecado (Isaías 59:1), Dios aún le ofrece reconciliación. Su amor permite ver, no lo que el pecador es, ni lo que fue, sino lo que puede ser en Cristo Jesús, y la esperanza de redención en él.
El pastor David Wilkerson enseñó esta verdad maravillosa, diciéndole al pandillero Nicky Cruz : “Puedes cortarme y hacerme mil pedacitos, pero cada uno de esos pecaditos aún te diría: “JESÚS TE AMA”. Y esto es lo que quebrantó el corazón de Cruz. El apóstol Pablo también dijo que Él había sido el peor pecador, y aún así, la gracia de Dios le había amado (1 Timoteo 1:15).
Ezequiel 33:11, "Diles: “Vivo yo” —declara el Señor Dios— “que no me complazco en la muerte del impío, sino en que el impío se aparte de su camino y viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos. ¿Por qué habéis de morir, oh casa de Israel?”
Ningún creyente verdadero que tienee el amor de Dios en su corazón puede alegrarse de que los pecadores vayan ir al infierno. Dios no se agrada de esto; tampoco sus hijos. (Proverbios 24:17): “17No te regocijes cuando caiga tu enemigo, y no se alegre tu corazón cuando tropiece; 18no sea que el SEÑOR lo vea y le desagrade”. Dios no quiere que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9).
En el Nuevo Testamento, Jesús dice que Él ha amado a todo el mundo (Juan 3:16) y lo que odia son las obras de los pecadores (Apocalipsis 2:6 y 2:15) donde Él dice que odia “SUS OBRAS” y “SU DOCTRINA”. Él nunca dice, “odio a los Nicolaitas porque Él ama al pecador (que está hecho a imagen y semejanz de Dios y es creación de Dios y tiene un alma). Lo que Dios odia es el pecado.
Dios ciertamente juzgará al pecador pero Cristo nos enseñó que no debemos juzgar (condenar). Si nos enfocamos en los pecados del pecador, corremos el peligro de perder de vista el amor y la misericordia como ocurrió con los fariseos. Ciertamente el pecador se necesita arrepentir, dejar de pecar, pero esto es posible sólo a través de Jesucristo. Al tratarlos, debemos ver más allá de sus faltas y ver más bien su necesidad de ser redimidos por Jesucristo. ¡Él vino a salvar, no a condenar! (Juan 3:17; Juan 12:47). A nosotros nos corresponde seguir su ejemplo y divulgar sus enseñanzas. A través de sus palabras, se muestra el camino. No podemos hacer más de lo que Jesús hizo; debemos andar como Él anduvo. Difundir Su palabra: Él es el palabra.


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