martes, 16 de abril de 2019

Lección 1. Construyendo mi casa sobre la roca - Principios

CÓMO OBEDECER LAS ENSEÑANZAS DE JESUCRISTO

Cuando Jesús se despidió de sus discípulos, antes de ascender al cielo, Él dejó una gran comisión que resuena con poder en los oídos de todos aquellos que son llamados: 
"Vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20)
A lo largo de la historia muchos líderes religiosos han interpretado este pasaje en términos simplistas. Han pasado años pensando en maneras de ampliar sus iglesias y enviar gente a otros países a poner nuevas iglesias para aumentar sus miembros. La idea que ellos tienen es que, yendo a la iglesia, las personas se salvarán y si éstas escuchan a los predicadores o sacerdotes, aprenderán a obedecer lo que Dios ha mandado. Sin embargo, a la luz de la Biblia, esto no puede ser verdad.

El ir a la iglesia, hacer estudios devocionales, pasar horas de haciendo estudios bíblicos, asistir a la escuela dominical, sentarse a escuchar sermones, ir a la escuela de jóvenes, ir a la reunión de oración, escuchar música cristiana, leer libros cristianos, participar en actividades religiosas, tener un puesto o posición eclesiástica, cumplir una función en el grupo de alabanza, componer cantos, escuchar a los pastores, ir a conferencias, ir a encuentros o retiros, ver videos cristianos, estudiar la Biblia, memorizar pasajes o ir al seminario no son sinónimos de obediencia ni de servicio. 
En ciertos momentos de estas cosas ayudarían a prepararnos, a facilitar nuestro caminar con Dios o expresar nuestra disposición a las cosas del Reino, pero ninguna de estas cosas significa ni deriva automáticamente en obediencia si no hay un esfuerzo continuo y consciente de poner las manos a la obra las cosas que Jesús dijo. Puede que por años nos hallamos concentrado en el qué, el quién o el porqué, pero para vivir la plenitud de la vida cristiana hay que enfocarse en el cómo hacer las cosas y cómo obedecer al Señor. La preparación debe ir acompañada de práctica. Es por ello que el libro de Santiago dice:
"Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?...  la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma" (Santiago 2:14, 14:17)
La situación de las iglesias modernas es lamentable, como señala Torben Sondergaard en el video "¿Conocimiento y obediencia?". Por seguir una forma de religión histórica, una rutina nuestra o tradiciones impuestas que han operado de una forma sistemática, muchos en el Occidente han confundido el sentido y el propósito de la vida, y han malinterpretado el Evangelio de manera que se hinchan de teoría y han pasado meses y años estudiando el significado de las palabras, la secuencia y los detalles de historias sobre el Nuevo y el Antiguo Testamento, el contexto cultural, la exégesis, las etimologías, el griego o el hebreo, las doctrinas teóricas, la vida de los patriarcas y los profetas, los errores de las sectas, tratados apologéticos, secuencias escatólogicas, profecías sobre eventos finales, las herejías de los falsos profetas, los errores de otras religiones, y muchas otras cosas que, aunque pueden ayudarnos a entender, por sí mismas no son sinónimo de vivir la vida cristiana en absoluto. 

¿De qué serviría tener el entendimiento de todo, si se puede terminar como Salomón, como el hombre de mayor conocimiento, pero con pecado y desobediencia a Dios? ¿De qué serviría entender todos los misterios y profecías si no se tiene la demostración práctica del amor de Cristo? ¿De qué sirve acumular conocimientos si aquél que los tiene se envanece y enorgullece por causa de ello y no demuestra la sabiduría práctica de Cristo?

Rich Mullins comparaba la comprensión sin acción a una canción que no puede ser cantada o a un submarino sin ventanas. ¿De qué sirve tener algo si no se puede usa? La fe teórica sin obras prácticas es como una persona que lee un libro de recetas de cocina y nunca prepara una sóla en la vida, o como alguien que lee de principio a fin un libro sobre cómo nadar, y nunca se mete a la piscina para aprender a nadar. Un hombre que dice creer en algo, pero hace lo contrario, o no hace nada para demostrarlo. Ese es el reproche de cientos de incrédulos hacia religiosos que dicen estar bien, pero actúan mal o simplemente no actúan. Es el reproche de Martin Luther King Jr.a los miles de religiosos de su época que decían creer en algo, pero no lo defendían ni lo demostraban con sus obras. Pero este es también el reproche del Rey de Reyes a aquellos que decían y dicen creer en Él, pero no le obedecían y no le obedecen: "¿Y por qué me llamáis: ''Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?" (Lucas 6:46).


Jesús nos dijo claramente que debemos ser cuidadosos de no caer en la levadura de los fariseos y saduceos, que es la hipocresía (Luc. 12:1, cf. Mateo 16:6) y no debemos ser como esos religiosos "porque ellos dicen y no hacen" (Mateo 23:3). Lo que en debemos estar haciendo es buscar en Dios y esforzarnos por hallar maneras prácticas de obedecer las enseñanzas de Jesucristo. Todo en la vida cristiana se relaciona con la obediencia. 

Sin embargo, no podremos enseñar a otros a ser lo que aún no hemos aprendido.  Quizá tengamos todas las intenciones de hacer la voluntad de Dios, pero, como dice un canto: "No es suficiente solo con querer hacer, es necesario morir". Keith Green escribía: "Quiero llevar tu Palabra y hacerla brillar en todo mi alrededor, pero primero tan sólo ayúdame a vivirla, Señor". Aquí radica la importancia de seguir a Cristo. En un verdadero discipulado que no se centre en conocimientos, sino en PRÁCTICA.  

Jesús fue el que dijo: "No todo el que me dice: ''Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino AQUÉL QUE HACE la voluntad de mi Padre que está en los cielos" (Mateo 7:21). Debemos de aprender a obedecer a Jesucristo URGENTEMENTE porque Él ha dicho que sólamente así podremos tener firmeza total cuando vengan tiempos difíciles y  pruebas. Sólo en la obediencia  a Dios que actúa a través de la fe con amor y en oración podremos ser considerados siervos fieles que hagan otros discípulos y sólo así podremos entrar dignamente al Reino como sabios obreros fructíferos, sin mancha, y preparados con aceite, cuando el Señor nos llame a partir con Él. Estas también fueron las cualidades de los hombres sabios de Dios que vivieron sus vidas en servicio al Señor haciendo una diferencia grande en la historia al ser usados por Él.


Por todas estas razones publicaré esta serie de lecciones sobre cómo ir construyendo una casa sobre la roca. Decidí compartir mi viaje porque tengo la misma necesidad tuya, y no quiero quedarme sólo con ella. Quiero ir en busca de maneras prácticas de obedecer a Jesucristo para luego poder enseñar esas palabras que nos hacen limpios cuando Él habla (Juan 15:3), esas palabras jamás pasarán, aun cuando cielo y tierra se acaben (Mateo 24:35); esas palabras por las cuales los hombres serán juzgados en el día postrero (Juan 12:48); esas palabras que son espíritu y vida a todo aquél que las recibe (Juan 6:63). 

A través de estas lecciones iremos viendo un listado de las enseñanzas de Jesucristo, acompañadas cada una por versículos que explicarán lo que significan claramente y ejemplos prácticos de qué hacer y cómo vivirlo en la vida diaria. 

PARTE 1. Principios, fundamentos y bases y  metas para servir a Dios 

A continuación empezaremos a citar la visión que, según Jesús un cristiano debe tener en mente SIEMPRE y todos los días. Estos son los ideales que buscamos alcanzar en la vida, nuestros objetivos espirituales, nuestro anhelo como cristianos, los fundamentos prácticos e ideológicos que deben sustentar nuestra fe y nuestras acciones. 
Filipenses 3:10-14  
10 ... A fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a Él en su muerte, 11 si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. 12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro tomar aquello para lo cual fui también tomado por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

1. Alimentarse (nutrirse) de la Palabra de Dios como alimento (Mateo 4:4);  Vive por la Palabra de Dios (Cristo) al hacerla:
cf. Deuteronomio 8:1-3: "Poner en práctica los mandamientos que Dios nos ha ordenado hoy" | cf. Juan 4:34: "Jesús les dijo: "Mi comida es hacer la voluntad del que Me envió y llevar a cabo Su obra" 
2. Arrepentirse (cambiar de vida): dejar de pecar y vivir creyendo en el Evangelio (Marcos 1:15; Mateo 4:17)
cf. Juan 8:11: "No pequéis más". cf. Romanos 6:1-7; 11-13, 1 Juan 3:6-9; 1 Juan 5:18-20. cf. 2 Corintios 5:17: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas."
3. Amar a los demás como Cristo amó a sus discípulos y a la gente (Juan 13:34, Juan 15:12, Juan 15:21; cf. 1 Corintios 13); por ejemplo:
  • Dándoles a conocer e invitándoles a seguir el camino del reino de Dios cuando ellos estaban perdidos (Mt.4:18-22; Mc.1:16-17; Mc.4:10; Mc.6:35)  
  • Enseñándoles, explicándoles e indicándoles el camino a Dios cuando ellos no entendían o estaban confundidos (Mt.15:15; Mt.16:7-12; Mt.13:36-43) 
  • Exhortándoles a hacer el bien, sin importar las dificultades, hablándoles de las promesas de Dios (Mt.51-12; Lc.6:20-23)
  • Animándoles a creer y ayudándoles a confiar (Mt.9:2, 9:22, 14:27; 16:9-10; Jn. 1:51; 20:27)   
  • Denunciando la injusticia y el pecado, y advirtiéndoles de las consecuencias (Mt.5:13; 5:21-22; Mc.9:50; 7:9-13; Lc.6:24-26; 11:37-54; 14:34-35)
  • Reconociendo sus aciertos (Jn.1:47; Mt.13:16-17, 19:29-30;) 
  • Haciendo las cosas mejores para otros; mejorando la situación en la vida de otras personas (Lc.5:4-6; Jn.2:2-11)
  • Haciéndoles entender a través de ilustraciones familiares y simples (Mt.13:1-9, 13:24.30)  
  • Protegiéndoles en la tempestad; extendiendo su mano en medio de las dificultades (Mc.4:35-41) 
  • Perdonando sus pecados (Mt.9:2, 26:50-54; Juan 8:11; Lc.7:44-47) 
  • Corrigiéndoles con amor, a través del entendimiento y sin avergonzarlos públicamente (Lc.9:51-56)  
  • Motivándolos a rehacer su vida y rectificar sus errores (Mt.9:12, 14:22; Mc.2:17, 4:35; Mt.26:36-46; Jn.21:15-19) 
  • Teniendo misericordia y compasión de ellos, con empatía hacia el dolor o sufrimiento de otros (Mt 8:7; 9:2; 9:36, 14:14; Jn. 11:35)
  • Proveyendo para suplir sus necesidades físicas, saciando su hambre (Jn.2:2-11; Mt.15:32-35; Mc.6:30-44)
  • Procurando su salud físico y su bienestar, libre de enfermedad (Mt.8:16; Mt.15:30; Mc.3:10, 6:31; Lc.4:38-41; Jn.5:6-9; 6:1-15; 14:1-6) 
  • Tratándoles por igual, con equidad, sin hacer acepciones (Jn.4:1-42; Mc.2:15-17; Lc.13.4)
  • Defendiéndoles con sabiduría ante el juicio de otros y trato injustos (Jn.1:18; 8:1-11)
  • Orando por ellos, por su fe y por su unidad (Jn.17:20-21)  
  • Confesando el sentir de su corazón, siendo sinceros ante ellos (Mt.26:38) 
  • Dando su vida en servicio para el bienestar de los demás y en servicio por los demás (Jn.13:1-17; Ro.5:8)
  • Poniendo el ejemplo (Mt.3:15; Lc.11:1-4; Jn.13:15)
4. Ama al Señor Dios con todo tu corazón, alma, mente, pensamiento y fuerzas (Mateo 22:34-40; Marcos 12:28-34; Lucas 20:40; Lucas 10:25-38).  
cf. Mateo 10:37: "Mateo 10:37 El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí"; cf. Marcos 8:35: "Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará";  cf. Lucas 14:26: "Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo"; cf. Lucas 14:33: "Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todas sus posesiones, no puede ser mi discípulo"; cf. Juan 12:25: "El que ama su vida la pierde; y el que aborrece su vida en este mundo, la conservará para vida eterna".
5. Busca primero el reino de Dios y su justicia (que se haga lo que es correcto, lo que se debe hacer) (Mateo 6:33)
cf. Proverbios 3:5-6: "Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas".
6. Busca y esfuérzate por entrar por la puerta estrecha y el camino angosto (Mateo 7:13,14)
Mateo 7:13,14: "Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella". cf. "Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?" (1 Pedro 4:18-19); cf. "Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: 24 Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán" (Lucas 13:23-24).
7. Come la carne del Hijo del hombre y bebe su sangre (Juan 6:53; 6:56)
cf. Juan 6:34: "En verdad, en verdad os digo: no es Moisés el que os ha dado el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. 33 Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo.. Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed".
8. Cumple toda justicia (Mateo 3:15)
cf. Miqueas 6:8: "El te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el Señor de ti, sino sólo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios?"; cf. Mateo 3:15"porque así nos conviene cumplir toda justicia". 
9. Da buen fruto (buenas obras) a 30, 60 o 100 veces (Mateo 13:23)
cf. Genesis 1:22: "Sean fructíferos"; cf. Juan 15:8: "En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos". Efesios 2:10: "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas". Mateo 12:30: "El que no recoge, desparrama"; cf. Juan 15:16: "Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda".
10. Guarda los mandamientos de la ley de Cristo (Mateo 5:19) | Obedece los mandamientos de Jesús; guarda Su palabra.
cf. Mateo 28:20: "Enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes"; cf. Juan 14:23: "Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada". Ley de Cristo (cf. 1 Corintios 9:21;  Gálatas 6:2). 
11. Haz caso de lo que se ha dicho desde la autoridad de Moisés, pero no conforme a las obras de fariseos y escribas (Mateo 23:3)
cf. Mateo 23:4: "Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas"; Romanos 2:21: "tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se debe robar, ¿robas?". Lucas 6:46: "¿Y por qué me llamáis: “Señor, Señor”, y no hacéis lo que yo digo?"
12.  Sigue los pasos de Cristo (el ejemplo de Cristo; haz las obras que hizo Cristo, ) y aun mayores obras que glorifiquen su nombre (Juan 14:12)
cf. “Porque yo les he dado ejemplo, para que como Yo les he hecho, también ustedes lo hagan” (Juan 13:15); “El que dice permanecer en Cristo, debe andar como Él anduvo” (1 Juan 2:6). cf. Mateo 11:29, Jn. 13:34, 1 Pe. 2:21, Col. 3:13, Efesios 5:1-2;
13. Toma tu cruz y niégate a ti mismo cada día; pierde tu propia vida por Él (Mateo 16:24; Marcos 8:34; Lucas 9:23)
cf. "Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?" (Lucas 9:24-25; Mateo 16:26; Marcos 8:35-36).
14. Permanece en Cristo y en su amor (recuerda que tú mismo no puedes hacer nada si no dependes de Él); Juan 14:4-5:
"Si alguno no permanece en mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman. Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Así como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar fruto si no permanecen en mí. Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada"; cf. Juan 8:31: "Entonces Jesús decía a los judíos que habían creído en El: Si vosotros permanecéis en mi palabra, verdaderamente sois mis discípulos".
15. Persevera hasta el fin (Mateo 24:13); 
"Debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo"; cf. Mateo 10:22: "Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo"; cf. Mateo 24:12: "Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará"; cf. Lucas 21:19: "Con vuestra perseverancia ganaréis vuestras almas"; cf. Lucas 8:15: "Pero la semilla en la tierra buena, éstos son los que han oído la palabra con corazón recto y bueno, y la retienen, y dan fruto con su perseverancia". cf. Romanos 2:7: "a los que por la perseverancia en hacer el bien buscan gloria, honor e inmortalidad: vida eterna"; cf. Mateo 11:6: "Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mí"; Mateo 24:10: "Muchos tropezarán entonces y caerán , y se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán"; cf. 1 Corintios 1:8; Apocalipsis 2:10; Hebreos 3:6, 10:39.
16. Pon  en práctica las palabras de Jesús que has escuchado (edifica tu casa sobre la Roca) (Mateo 7:24-27):
»Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. 25 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. 26 Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. 27 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa. Esta se derrumbó, y grande fue su ruina».
17. Que tu vida sea como un perfume agradable ante Dios, amándole por lo mucho que te ha perdonado (Lucas 7:36-47)
Gálatas 1:10: "Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo"; 1 Tesalonicenses 2:4: "hablamos, no como agradando a los hombres, sino a Dios que examina nuestros corazones"; cf. 1 Juan 3:22: "y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él".
18. Recuerda que el Reino será quitado de los malos y será dado a quienes den fruto de él (Mateo 21:43):
"Por tanto os digo, que el Reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que hagan el fruto de él"; cf. Mateo 21:19,20: "Y el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego"; Juan 15:2: "Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto".  
19. Recuerda que lo que haces, hasta al más pequeñito, se lo haces a Cristo
Mateo 25:40, 45: "Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis [...] en verdad os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de los más pequeños de éstos, tampoco a mí lo hicisteis".
20. Se fiel en lo poco y en lo mucho (Lucas 16:10-11):
"10El que es fiel en lo muy poco, es fiel también en lo mucho; y el que es injusto en lo muy poco, también es injusto en lo mucho. 11Por tanto, si no habéis sido fieles en el uso de las riquezas injustas, ¿quién os confiará las riquezas verdaderas?"; cf. "Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad" (Juan 16:12); cf. "Su señor le dijo: ``Bien, siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor" (Mateo 25:21)
21. Sigue solamente la voz de Jesús y nunca la de extraños (Juan 10:3-6):
"...el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños".
22. Trabaja en la viña del Padre (en sus asuntos) (Mateo 21:28-32; Mateo 20:1-16)
cf. Lucas 2:49: "¿No sabían que tengo que ocuparme de los asuntos de mi Padre?"

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